Hoy en Revista Dosis

Las vacunas rusas Sputnik V fabricadas por el laboratorio argentino Richmond fueron aprobadas por el Instituto Gamaleya y en la próxima semana comenzará la producción masiva en el país. El dato fue confirmado por la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y corroborado por Infobae con fuentes de la compañía.

Richmond había enviado a Rusia tres lotes del componente 1 y un lote del componente 2 de la vacuna Sputnik V para que el Instituto Gamaleya realizara el control de calidad. Moscú verificó y aprobó las dosis fabricadas en la provincia de Buenos Aires y habilitó a Richmond a escalar la producción.

De no haber cambios, ese proceso comenzará la semana que viene, cuando lleguen los primeros principios activos a la Argentina para que en Richmond realice la etapa final de la producción de la vacuna y su envasado.

Durante estos meses, el laboratorio argentino compartió un proceso de ida y vuelta de información y envíos de muestras a territorio ruso, en un trabajo que requiere muchísima coordinación con Moscú.

En abril, el laboratorio había enviado al Centro Gamaleya un lote de más de 21.000 dosis producidas en la Argentina para que fueran testeadas y sometidas a pruebas de calidad, con el objetivo de iniciar la producción masiva en una de sus plantas ubicadas en el Gran Buenos Aires y poder, luego, exportar a diferentes países de América Latina y Central.

En abril, desde Moscú, Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond, había dicho a Infobae: “Este proyecto resume el país con el que sueño, un país con esperanza y desarrollo”

La vacuna Sputnik V contra el COVID-19, creada y producida por el Instituto científico ruso Gamaleya, fue la primera en estar disponible en la Argentina. Luego de un año de pandemia global por el acecho del virus SARS-COV-2 , la lejana estepa rusa no fue un impedimento para Figueiras, quien viajó como adelantó Infobae a finales de febrero de este año a Rusia, y en varias oportunidades, hasta cerrar la firma del acuerdo preliminar y de cooperación científica con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) y con la participación de Hetero Labs Limited, una compañía establecida en la República de la India y con la cual Richmond posee una alianza estratégica hace más de 25 años. El acuerdo establecía además de la fabricación de las dosis, la construcción de una planta importante, con la lógica de un hub o usina biotecnológica, en la localidad de Pilar.

La noticia escaló en dimensión e impacto cuando en abril, desde Moscú se confirmó que Argentina sería el primer país autorizado para la producción de las dosis de la Sputnik V fuera de Rusia. Así, la Argentina, en su calidad de primer país latinoamericano en registrar oficialmente Sputnik V en su territorio, a través de una autorización de uso de emergencia (emergency use authorization) que emitió la autoridad regulatoria nacional -Anmat – quedó en el ojo de la tormenta. La vacunación con Sputnik V en todo el país comenzó el 29 de diciembre de 2020.

Con la transferencia de tecnología facilitada por el Fondo Ruso de Inversión Directa, Laboratorios, Richmond se convierte en la primera empresa farmacéutica nacional productora de la vacuna Sputnik V. La producción en escala comenzaría este mes. Es así que la concatenación de los acontecimientos se precipitó y los argentinos se podrán empezar a inocular con una fórmula elaborada en el país mucho antes de lo previsto.

En el marco de la segunda ola de coronavirus, este lunes el Ministerio de Salud difundió una actualización de la definición de caso sospechoso, se agrega la rinitis/congestión nasal a los síntomas descritos oportunamente

Desde la cartera explicaron que la rinitis/congestión nasal son síntomas cada vez más frecuentes y que la actualización de la definición fue consensuada con los 24 directores de Epidemiología de todas las jurisdicciones del país.

De esta manera, a partir de esa actualización se considera caso sospechoso de coronavirus a toda persona, de cualquier edad que presente dos o más de los siguientes síntomas: fiebre de 37.5°C o más; tos; dolor de garganta; dificultad para respirar; dolor de cabeza; dolor muscular; diarrea y/o vómitos; rinitis/congestión nasal. Además de la pérdida repentina del gusto o del olfato.

De presentar dos o más de estos síntomas, la persona se debe aislar hasta confirmar o descartar la sospecha; avisar a las personas con las que hayas tenido contacto desde las 48 horas previas al inicio de los síntomas -ya que también deben aislarse-; y comunicarse con el sistema de salud de su jurisdicción, según recordaron desde Salud.

Recién una vez que se descarte la infección, la persona podrá suspender el aislamiento, pero en el caso de confirmar el diagnóstico deberá mantenerlo hasta obtener el alta médica y seguir todas las recomendaciones del equipo de salud.

Una de cada 3 personas (33,6%) que atravesaron la infección por Covid-19 recibió un diagnóstico neurológico o psiquiátrico en los siguientes 6 meses. De ellos, el 17,4% evidenció trastornos de ansiedad, un 2,1% infarto cerebral, 1,4% trastorno psicótico, el 0,7% demencia y el 0.1% parkinsonismo. Entre ellos, la incidencia de eventos aumentó al 38,7% en aquellos pacientes que debieron ser hospitalizados, al 46,4% en los que debieron ingresar a las unidades de terapia intensiva y al 62,3% en un subgrupo que había presentado encefalopatía durante la internación. Para el 12,8% de las personas era el primer diagnóstico de este tipo.

 

Estos datos surgen de una reciente investigación denominada 'Resultados neurológicos y psiquiátricos a los 6 meses en 236.379 sobrevivientes de Covid-19: un estudio de cohorte retrospectivo utilizando registros de salud electrónicos', llevada a cabo por la Universidad de Oxford (Reino Unido), que analizó -durante el período comprendido entre el 20 de enero y el 13 de diciembre de 2020- los datos de personas que habían padecido la enfermedad (mayoritariamente de los Estados Unidos) y que fue publicada en la prestigiosa revista médica internacional The Lancet Psychiatry. Los resultados confirman los hallazgos previos de otros estudios y plantean la necesidad de que los servicios de atención se anticipen y se los dote de recursos para afrontar estos problemas.

 

"Los pacientes que estuvieron hospitalizados o tuvieron presentaciones más graves son los que desarrollaron más cuadros de trastornos del ánimo, estrés postraumático y tuvieron más compromiso a largo plazo, mientras que los que cursaron casi asintomáticos experimentaron consecuencias más leves", explicó en referencia a los resultados de este estudio el Dr. Roberto Amon, especialista en Psiquiatría de Adultos y Profesor Asociado de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes (Chile).

 

El Dr. Roberto Amon participó junto a los Dres. Ricardo Allegri (Argentina) y José Manuel Santacruz Escudero (Colombia) de un seminario regional denominado 'Covid y sus efectos a largo plazo a nivel cerebral: revisando nuevos datos', que se llevó a cabo recientemente en forma virtual para toda Latinoamérica organizado por la División Upjohn del laboratorio Pfizer y en el que se analizaron en detalle las conclusiones de este importante relevamiento.

 

Según trabajos previos, ya existía evidencia preliminar de una asociación entre Covid-19 y demencia y los datos actuales lo confirman. Aunque la incidencia estimada fue modesta en toda la cohorte de personas contagiadas con el Coronavirus SARS-CoV-2, el 2.7% de los pacientes mayores de 65 años y el 4.7% de los que tenían encefalopatía recibieron un primer diagnóstico de demencia dentro de los 6 meses de haber tenido Covid-191. Para los autores del estudio, "las asociaciones entre Covid-19 y los diagnósticos cerebrovasculares y neurodegenerativos son preocupantes y se requiere información sobre la gravedad y el curso posterior de estas enfermedades".

 

"Cuando se piensa en las complicaciones neurológicas por Covid-19, básicamente estas se dividen en tres tipos: las enfermedades neurológicas previas, que tienen mayor riesgo de complicaciones y de mortalidad a causa de la infección, como los pacientes con Alzheimer, que presentan más predisposición, más riesgo, más severidad y mayor mortalidad. En segundo lugar, las complicaciones neurológicas del Covid-19 agudo, como la anosmia (pérdida de olfato) y la ageusia (pérdida del gusto), el accidente cerebrovascular (ACV), el síndrome de Guillain-Barré y las neuropatías. Y, en tercer lugar, lo que se conoce como 'long covid' o 'post covid', que es la persistencia de sintomatología neurológica una vez que pasa el episodio agudo y la posibilidad de agravamiento posterior o aparición de sintomatología neurológica posterior al episodio agudo", señaló el Dr. Ricardo Allegri, Jefe de Neurología Cognitiva del Instituto de Investigaciones Neurológicas Fleni, de Argentina.

 

"Es importante tener en cuenta las conclusiones de este estudio de The Lancet, no sólo para el diagnóstico y el manejo de casos agudos, sino para ver cómo vamos a organizar el sistema de salud en el próximo tiempo", agregó el Dr. Allegri.

 

"Desde el inicio de la pandemia y de la implementación de restricciones a la circulación, estamos viendo las consecuencias que puede traer el confinamiento, como el estrés postraumático, tasas más altas de depresión y de trastornos de ansiedad, síntomas que no siempre constituyen enfermedades, pero sí gran estrés emocional que se manifiesta de diversas maneras. También se ha observado un aumento de las tasas de suicidio", afirmó el Dr. José Manuel Santacruz Escudero, médico psiquiatra y psicogeriatra y Presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría. "A medida que pasan los meses van apareciendo investigaciones sobre este tema y así llegamos a esta publicación más robusta, con un número de pacientes significativo y un tiempo de observación más prolongado que confirma lo que sospechábamos", agregó.

 

El duelo, el aislamiento, la pérdida de ingresos y el miedo están generando y agravando los trastornos de la salud mental. A criterio de los especialistas, entre los factores de riesgo para desarrollar ansiedad y/o depresión durante la pandemia se registran los sociodemográficos, como vivir solo, poseer menor o mayor nivel educativo, no tener hijos o tener más de 2 y ser mujer. Pero también destacan la importancia de los factores psicológicos o sociales, como una mala autoevaluación del estado de salud, mala calidad del sueño, alto nivel de estrés, ingreso económico familiar inestable, soporte familiar escaso, eventos de vida estresantes, familiares o conocidos con diagnóstico de Covid-19, presentar una enfermedad actual o tener antecedentes de determinada patología, y una alta exposición a los medios de comunicación.

 

Si se toman en cuenta otros reportes internacionales, se ve que el 96,2% de los pacientes hospitalizados y estables con Covid-19 presentaron estrés postraumático, a su vez, los niños y las mujeres fueron de los segmentos poblacionales más afectados. De hecho, en países como España e Italia, se reportó que el 77% de los chicos experimentó dificultad para concentrarse y que el 39% padecía irritación y agitación . "Mujeres, niños y adultos mayores han sido, con más frecuencia, las principales víctimas del aumento de la violencia doméstica reportada durante el año de confinamiento", aportó el Dr. Santacruz Escudero.

 

 "La pandemia ha perturbado o paralizado los servicios de salud mental esenciales del 93% de los países , además los mismos pacientes dejaron de asistir a sus controles presenciales los primeros meses; luego, lentamente, se fueron retomando las atenciones y, al mismo tiempo, fueron implementándose atenciones virtuales y se dieron facilidades para adquirir los medicamentos mediante recetas electrónicas. El riesgo de dejar las consultas y los medicamentos es serio, ya que, por ejemplo, los pacientes con trastornos del ánimo pueden descompensarse y experimentar nuevos episodios depresivos en un contexto muy adverso; los pacientes con trastornos psicóticos pueden presentar episodios graves agudos que requieran hospitalización y pueden recaer los pacientes con adicciones que están estables luego de haber dejado de consumir alcohol y drogas", advirtió el Dr. Amon.

 

Entre las estrategias recomendadas para cuidar la salud mental, el Dr. Santacruz Escudero recomienda mantener rutinas regulares y con un horario equilibrado entre vida personal, trabajo y estudio, dormir 7 a 8 horas por noche, limitar el consumo de café y alcohol, mantener el contacto social de manera segura, ya sea en forma presencial o virtual, hacer ejercicio al menos 30 minutos cada día, llevar una dieta saludable del tipo mediterránea o similar y no caer en la desesperanza.

 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda disminuir el tiempo que dedican a mirar, leer o escuchar noticias, para minimizar el riesgo de presentar síntomas de ansiedad o angustia, y protegerse a sí mismos y brindar apoyo a otras personas, como por ejemplo, llamar por teléfono a los que puedan necesitar asistencia adicional.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) abre la puerta por primera vez a combinar la vacuna contra la Covid-19 de AstraZeneca con una segunda dosis de Pfizer-BioNTech, como hace España. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha adoptado esta fórmula para los menores de 60 años con el fin de minimizar el riesgo de casos raros de trombos.

No obstante, la recomendación central de la EMA sigue siendo administrar la segunda dosis de AstraZeneca a los que ya han recibido la primera, independientemente de su edad, según ha explicado su responsable de estrategia de vacunación, Marco Cavaleri. Una opción por la que están apostando también la mayoría de los españoles, desoyendo la recomendación de Sanidad.

Es un tema muy importante que se está discutiendo ahora mismo“, ha respondido Cavaleri este viernes en una rueda de prensa.

Según ha recordado, en estos momentos hay al menos dos ensayos clínicos que ya han proporcionado algunos datos sobre la posibilidad de mezclar dos vacunas, en concreto la de AstraZeneca con otra basada en la tecnología de ARN mensajero como Pfizer: uno en Reino Unido y el otro España. Este último, realizado por el Instituto de Salud Carlos III, es el que sustenta el plan de Darias.

“Por lo que hemos escuchado hasta ahora, estos datos muestran que no hay preocupaciones importantes sobre esta estrategia desde el punto de vista de la seguridad. Y por el lado de la inmunogenicidad, se trata realmente de un enfoque eficaz para generar una respuesta inmune robusta tras la segunda dosis de una vacuna diferente”, sostiene Cavaleri.

“No obstante, queremos recoger más pruebas y vamos a examinar todos estos estudios con el objetivo de garantizar que este enfoque es tan bueno como parece”, ha añadido.

Hasta este momento, la EMA había aconsejado inocular la segunda dosis de AstraZeneca a todas las personas que ya han recibido la primera inyección de esta marca, independientemente de su edad, por considerarlo la opción más segura. ¿Cambiará esta recomendación? “En efecto, la recomendación respecto a la vacuna de AstraZeneca es dar la segunda dosis. Ahora hay una contraindicación para los que sufrieron una trombosis tras la primera dosis, pero este es el único cambio. La recomendación sigue siendo la misma”, ha señalado Cavaleri.

Eso sí, el regulador europeo no descarta usar una vacuna diferente en la segunda dosis, como hace España. Una alternativa que había rechazado en un primer momento por falta de datos suficientes.

Según el análisis de la EMA, los casos raros de trombosis afectan a 1 de cada 100.000 personas vacunadas con AstraZeneca. Los beneficios de esta inyección a la hora de prevenir los casos de hospitalización y muerte por Covid-19 superan ampliamente a los riesgos de efectos secundarios. Unos beneficios que aumentan con el incremento de la edad y de las tasas de infección.

El regulador europeo no ha dado indicaciones claras sobre los beneficios y riesgos en función del sexo, aunque en un primer momento señaló que los coágulos afectan sobre todo a mujeres menores de 60 años.

El 1 de abril de 2020, la farmacéutica Johnson & Johnson anunció al mundo la creación de una vacuna contra la enfermedad COVID-19 generada por el coronavirus SARS-CoV-2.

Pero el desarrollo de esta nueva arma contra la pandemia del coronavirus no tuvo lugar de la noche a la mañana. Hace una década, los investigadores del Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston, Estados Unidos, desarrollaron un método para hacer vacunas a partir de un virus llamado Adenovirus 26 , o Ad26 para abreviar. La compañía Johnson & Johnson desarrolló vacunas para el ébola y otras enfermedades con Ad26 y ahora cuenta con la flamante aprobación -limitada por el contexto global de emergencia sanitaria- para su inoculante contra el coronavirus.

Denominada Ad26.COV2.S, la inoculación se administra en una sola dosis muscular., A su vez, se puede almacenar hasta dos años con un sistema de congelado a -20°C y hasta tres meses refrigerada en freezers de 2-8 °C. Esta es una ventaja distintiva ya que las otras vacunas autorizadas en el mundo hasta el momento necesitan dos dosis. Además, por el hecho de que puede almacenarse a temperaturas normales de nevera en lugar de en congeladores, facilita la tarea logística de distribución y conservación, en contraposición a sus dos competidoras que requieren freezers ultra fríos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó su uso de emergencia el 27 de febrero último y lo mismo hizo Europa el 11 de marzo.

La vacuna de J&J ha demostrado ser efectiva en todos los grupos demográficos en Estados Unidos, aunque la respuesta durante las pruebas clínicas ha variado dependiendo del país, con EEUU registrando un 72% de efectividad, Latinoamérica, un 66 % y Sudáfrica, donde se ha extendido una variante más resistente y contagiosa del virus, un 64%. Los expertos consideran probado que la vacuna es segura y no provoca reacciones graves entre los que la reciben.

Un nuevo estudio preliminar no revisado aún por pares, publicado hace dos semanas, da cuenta la efectividad en el mundo real de la vacuna de vector adenoviral Ad26.COV2.S, más conocida como Johnson & Johnson, para COVID-19.

“Uno de los primeros estudios para evaluar la efectividad en el mundo real de la vacuna de una dosis de J&J, coincide con el ensayo clínico de fase 3, al 77%”, expresó al respecto, el prestigioso cardiólogo e investigador estadounidense, editor jefe del sitio de salud Medscape, Eric Topol.

En este estudio, publicado en la revista científica The Lancet, según detallaron los autores se aprovechó la curación longitudinal a gran escala de registros médicos electrónicos del sistema de salud de Mayo Clinic en varios estados de Estados Unidos.

Los datos que fueron mencionados por Topol en un post de su cuenta de Twitter, surgen de este estudio que compara la tasa de infección de 2,195 personas que recibieron una sola dosis de la vacuna Ad26.COV2.S de Johnson & Johnson con la tasa de infección de 21,950 personas no vacunadas con propensión emparejada entre el 27 de febrero y el 14 de abril de 2021.

“De los 1.779 individuos vacunados con al menos dos semanas de seguimiento, solo 3 (0. 17%) dieron positivo para SARS-CoV-2, 15 días o más después de la vacunación, en comparación con 128 de 17.744 (0,72%) individuos no vacunados (tasa de reducción de 4,34 veces)”.

Esto corresponde a una efectividad de la vacuna del 76,7% para prevenir la infección por SARS-CoV-2 que comienza al menos dos semanas después de la vacunación. Estos datos concuerdan con la eficacia de Ad26.COV2.S informada en ensayos clínicos en la prevención de COVID-19 de moderada a grave con aparición al menos 14 días después de la administración de la vacuna.

Según las conclusiones del estudio la evaluación continua de la eficacia y seguridad en el mundo real de las vacunas autorizadas por la FDA “es fundamental para amplificar la transparencia, generar confianza pública y, en última instancia, mejorar los resultados generales de salud”.

Pruebas en la Argentina

En el marco del estudio “ENSEMBLE”, en noviembre de 2020 se comenzó a vacunar en la Argentina a voluntarios mayores de 18 años que recibieron la única dosis que constituye a esta vacuna candidata en los Centros Swiss Medical acondicionados para este fin. Al ser un ensayo multicéntrico, otras instituciones también aplicaron la dosis.

El médico Gabriel Novick -quien fuera ex viceministro de de Salud de la Ciudad de Buenos Aires durante la pandemia de gripe H1N1 en 2009-, precisó respecto a la nueva vacuna: “Particularmente esta vacuna de Johnson & Johnson facilita la adherencia, todo lo que sea en una dosis facilita la adherencia. También tiene la ventaja de que no requiere congelamiento o freezer para el transporte y el almacenamiento, lo que también facilitaría a nivel de salud pública la inseminación y distribución de la vacuna. Son dos atributos interesantes de esta candidata en particular”.

Sobre las características particulares y propias de la vacuna de Johnson & Johnson-Janssen, la médica Paula Barreyro, directora de asuntos científicos y externos de Janssen Latinoamérica Sur explicó que “Técnicamente nuestra vacuna se llama de vector viral. Eso significa que usamos un adenovirus no replicante que no generará infección, ni enfermedad en el organismo al que se inocula”.

Y agregó: “Las tecnologías sobre las que se está investigando la vacuna contra la COVID-19 se denominan AdVac y PER.C6. Estas brindan no solo la capacidad de desarrollar nuevas opciones de vacunas con rapidez; sino también de aumentar la escala de producción de la vacuna candidata óptima. La misma tecnología fue utilizada por la compañía para desarrollar la vacuna para el Ébola, para el virus del Zika, el virus sincicial respiratorio y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH); las cuales se encuentran en fases 2 y 3 de desarrollo clínico”.

En el caso de la vacuna contra el nuevo coronavirus se utiliza como el vector que trasladará un “pedacito del coronavirus hacia el organismo para luego generar la respuesta autoinmune”.

La inclusión de la primera vacuna monodosis debería contribuir a acelerar la campaña de vacunación al no requerir de una segunda dosis a las tres semanas, como ocurre con las inyecciones de Pfizer y Moderna, aunque Johnson & Johnson dijo hoy que baraja posibles recordatorios anuales.

La vacuna de J&J no requiere las extremas bajas temperaturas en el almacenaje como en el caso de Pfizer y Moderna, ya que no está basada en ARN mensajero, como sus predecesoras, sino en instrucciones codificadas en una cadena de ADN transmitida a la célula en un adenovirus, una técnica menos expuesta a deterioro.

Por esta razón,  puede ser conservada hasta tres meses entre temperaturas de 2 a 8 grados centígrados, algo que reduciría la complejidad de la cadena de suministro y escenas como las vividas en algunos puntos del país, donde se distribuyeron vacunas de emergencia entre la población tras problemas con los congeladores.

Cuando la meta más urgente para el Gobierno es conseguir contra reloj, la mayor cantidad posible de vacunas contra el coronavirus, el jefe de Gabinete de la Nación dijo esta mañana que el país había cerrado un acuerdo con CanSino. Se trata del laboratorio chino CanSino Biologics, cuya vacuna anticovid se aplica en una sola dosis.

En una entrevista concedida en la mañana de este miércoles a Radio La Red, cuando le preguntaron al jefe de Gabinete si el país había negociado con Johnson & Johnson, él respondió: “Con todos, claro”. “¿Y en qué estado están esas negociaciones”, le preguntaron. “Muy bien. Y también cerramos la semana pasada con CanSino, que es otro laboratorio, donde también se hizo el ensayo clínico aquí, en la Argentina, de la fase III, durante el año pasado. Nosotros no somos obcecados ni mucho menos; nosotros tenemos la instrucción precisa del Presidente de conseguir la mayoría de las vacunas que se puedan”, fue la respuesta de Cafiero.

La vacuna de CanSino fue testeada en el país con la participación de la Fundación Huésped. Sin embargo, se tarta de una fórmula que aún no cuenta con la aprobación de la Anmat.

El Gobierno estaba avanzando en negociaciones para adquirir la vacuna de CanSino Biologics. Señalaba este diario entonces que se estaba cerca de cerrar un acuerdo para traer entre tres y cuatro millones de dosis a partir de julio.

Según la Fundación Huésped, en febrero de este año, 8.000 voluntarios participaron en el ensayo de fase III de la vacuna china de CanSino.

La vacuna puede conservarse hasta por tres meses con refrigeración de entre dos y ocho grados centígrados, temperaturas que alcanzan las heladeras comunes, lo que facilita su proceso de distribución.

De acuerdo con los primeros resultados aplicados, la fórmula logró una efectividad de un 65,7% para casos sintomáticos y de un 90,98% para casos graves.

Fuente: Clarin

Una de cada cuatro personas, tiene una discapacidad, pero a pesar de ser la comunidad minoritaria más grande del mundo, los productos y las experiencias aún no se diseñan pensando en ellos.

En la industria de la belleza y el cuidado personal, actualmente no existe un desodorante con el formato adecuado para personas con discapacidades; para no videntes, torcer una tapa de desodorante, girar una barra o empujar hacia abajo una lata de aerosol con movilidad limitada del brazo es un verdadero desafío y, a veces, el miedo a sudar impide que las personas con discapacidades se muevan tanto como les gustaría.

“Es un proyecto que se viene pensando desde hace casi 2 años y que trabajamos junto al equipo global de Wunderman Thompson, Unilever UK y USA los últimos meses. Creo que es el desafío más grande por el que pasé en mi carrera. Desde pensar junto a paneles con personas con diversidad funcional en Europa, Estados Unidos y Argentina cómo sería un desodorante adecuado para ellos y adaptar el diseño, hasta lograr el indicado junto a terapeutas e ingenieros industriales. Filmamos dos videos tremendamente poderosos con La Doble y Martín Donozo. El equipo de Argentina trabajó incansablemente para estar en cada detalle de este desarrollo creativo. Cada uno de los que se fueron sumando dieron todo con tanta pasión que es verdaderamente inspirador. Buscamos dar un paso creando productos de cuidado básico inclusivos. Productos que permitan a todos moverse con confianza y más allá de hacer avisos, buscamos evolucionar la industria a una que no deje a nadie afuera”. Dice Natalia Benincasa CCO en Wunderman Thompson Argentina

 

El nuevo desodorante cuenta con las siguientes características revolucionarias:

 

- Diseño en forma de gancho para ayudar a manipularlo, junto a los cierres magnéticos que ayudan a quitar la tapa y volver a colocarla para usuarios con agarre limitado. Puede manipularse con la boca, los pies y con una sola mano.

- Descripción en braille, para personas no videntes.

- Ubicación de agarre mejorada para una aplicación más fácil para usuarios con agarre limitado o sin brazos.

- Base que permite un mejor apoyo.

- Un aplicador de rodillo más grande para alcanzar más área de superficie por deslizamiento

- Es rellenable, es decir que al terminarse puede volver a utilizarse.

 

“Nos llena de orgullo haber trabajado con un equipo local multidisciplinario, junto a Christina Mallon; Directora Global de Diseño Inclusivo y el equipo regional de Wunderman Thompson. Logramos desarrollar una idea de producto con su campaña de comunicación, pero con un claro propósito que resulta tan inspirador como desafiante”, comentó Victoria Cole, CEO de Wunderman Thompson Argentina.

 El equipo de Wunderman Thompson Argentina, a quien se le ocurrió la idea original de hacer un desodorante inclusivo, también creó una campaña poderosamente inspiradora y accesible que demuestra cómo un producto de utilidad diaria como el desodorante puede revolucionar el movimiento para personas con discapacidad o diversidad funcional.

“Estamos en esta industria porque queremos marcar la diferencia”, dijo Bas Korsten, Director Creativo global de Wunderman Thompson. “Para nuestros clientes, para las personas a las que sirven. Y no creo que haya trabajado nunca en un proyecto que hará una mayor diferencia para más personas que este. Ha sido un viaje inolvidable con el increíble equipo de Degree (Rexona), nuestra talentosa oficina Argentina y mi increíble colega Christina Mallon. Espero que este sea el comienzo del pensamiento de diseño inclusivo a escala. Porque el diseño inclusivo conduce a un mejor diseño para todos.” 

 

El hipotiroidismo es la patología endocrina más frecuente. Se debe a la disminución del funcionamiento de la glándula tiroides, generando secreción insuficiente de sus hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Si bien puede afectar a cualquier persona, es más frecuente en mujeres y el riesgo aumenta con los años.

“Su causa más común es la tiroiditis crónica, también conocida como tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune que genera una inflamación no dolorosa de esta glándula, disminuyendo su capacidad de producir hormonas tiroideas. Esto provoca un enlentecimiento del metabolismo y de múltiples procesos mentales y físicos. También puede deberse por la extirpación quirúrgica parcial o total de la glándula, o por haber recibido tratamiento con iodo radioactivo, por ejemplo, por un antecedente de hipertiroidismo”, explica la Dra. Sandra Licht, endocrinóloga de INEBA.

El hipotiroidismo requiere tratamiento continúo de reemplazo con levotiroxina. Y en el contexto actual de pandemia, frente a la infección se debe mantener el tratamiento con hormona tiroidea en la forma habitual, independiente de otras terapias que se puedan indicar. A su vez, se deben mantener los controles con el médico tratante para chequear los niveles hormonales una vez dado de alta.

De igual manera debe hacerse en los casos de hipertiroidismo. “Esta es la enfermedad tiroidea causada por exceso de producción de hormonas tiroideas. Al igual que en el hipotiroidismo, estos pacientes no presentan un riesgo aumentado de padecer infecciones graves por COVID 19 respecto de la población general. Sin embargo, una infección grave puede descompensar un hipertiroidismo que no se encuentre bien controlado, lo que puede derivar en complicaciones adicionales y agravar la evolución”, aclara la especialista.

Es muy importante que los pacientes no suspendan ni disminuyan su tratamiento y se controlen con su endocrinólogo para revisar los niveles de hormonas tiroideas para  poder  realizar los ajustes necesarios de la medicación que se encuentran recibiendo,  ante la eventualidad de un contagio de este coronavirus.

Por su parte, los pacientes portadores de cáncer de tiroides tampoco presentan mayor riesgo de infección grave. Pacientes tratados, con terapia de sustitución con hormona tiroidea y en control, deben mantener su plan de seguimiento con su endocrinólogo. “Los pacientes que han sido diagnosticados en este periodo y que no han sido operados, deben discutir con su endocrinólogo el plan a seguir. La  mayoría de los cánceres de tiroides tiene un crecimiento lento, lo que permite que la cirugía se pueda diferir en meses, pero siempre manteniendo un seguimiento estrecho con el médico tratante”, explica la Dra. Licht.

Por último, existen los pacientes con tiroiditis subaguda. Esto es una inflamación de la glándula tiroides que, habitualmente, se presenta en personas sin enfermedades a la tiroides. Uno de los factores que favorece el desarrollo de esta inflamación son las infecciones respiratorias virales. Por lo tanto, es factible que pacientes que han sufrido la infección COVID-19 puedan evolucionar posteriormente con este cuadro.

“Ante la presencia de aumento de volumen y dolor cervical anterior irradiado a la región retroauricular o nuca que dificulta tragar, acompañado de fiebre, palpitaciones y temblor, el paciente debe hacer la consulta con su médico clínico o bien con un endocrinólogo para que realice los estudios diagnósticos pertinentes. El control de esta situación siempre es de importancia y más en este momento en el que se ha definido que las secuelas post COVID son muchas y requieren de seguimiento profesional”, comenta la especialista.

El laboratorio francés Sanofi ha anunciado este lunes que la segunda fase del ensayo clínico de vacunas contra Covid-19 ha mostrado una concentración importante de anticuerpos en los adultos y fuerte respuesta inmunitaria desde la primera dosis.

La fuerte respuesta inmunitaria observada tras la administración de una sola dosis en pacientes que ya habían estado infectados subraya el sólido potencial de una vacuna recordatorio, ha destacado la compañía en un comunicado.

En palabras del laboratorio, los resultados del estudio, realizado en 722 voluntarios de 18 a 95 años de Estados Unidos y Honduras, han mostrado una tasa de seroconversión de anticuerpos del 95 al 100%, por lo que podrán pasar a una tercera fase internacional.

Según ha informado Sanofi, el próximo ensayo empezará en las próximas semanas con 35.000 voluntarios de diversos países para probar su resistencia a la variante de Wuhan y a la sudafricana.

En caso de que dicho estudio dé resultados positivos, la vacuna, en la que trabaja junto a la británica GSK, sería aprobada por las autoridades durante el cuarto trimestre de 2021.

Sabemos que se necesitarán múltiples vacunas, y más cuando siguen emergiendo variantes del virus y se hace más evidente la necesidad de tener vacunas de recordatorio eficaces, que puedan ser conservadas a temperaturas normales, ha destacado el vicepresidente global de Sanofi Pasteur, Thomas Triomphe.

En paralelo al estudio, los laboratorios están tratando de determinar si la administración de una dosis más débil en los recordatorios generaría ya una fuerte respuesta inmunitaria, independientemente de cuál haya sido la tecnología de la primera inoculación recibida.

En la alianza que iniciaron en 2020, la francesa Sanofi aporta un antígeno recombinante y la británica GSK su tecnología de producción de vacunas adyuvantes para uso pandémico, un recurso que puede reducir la cantidad de proteínas necesarias por dosis, lo que permitiría una producción de un mayor número de dosis y una fácil conservación en frigoríficos normales.

Científicos argentinos, a través del programa del CONICET y Cáncer con Ciencia de Fundación Sales, desarrollan una vacuna para incrementar la respuesta antitumoral del organismo frente al melanoma, el más grave cáncer de piel.

Desde hace más de 25 años el equipo de investigación dirigido por el Dr. José Mordoh trabaja en el desarrollo de inmunoterapia basada en vacunas. Estas vacunas terapéuticas usan como fuente de antígenos líneas celulares de melanoma irradiadas, tratadas con citoquinas y administradas con BCG y rhGM-CSF como adyuvantes (vacuna CSF-470). En ensayos clínicos de fase I y II, pioneros en nuestro país, la vacuna demostró ser segura, con muy buena tolerancia y calidad de vida e incrementó la sobrevida libre de metástasis a distancia de pacientes con melanoma cutáneo en riesgo de recaídas, comparado al tratamiento con dosis medias de interferón alfa, señala el Dr. Mordoh.

A lo cual agrega: Estos estudios clínicos han beneficiado a los pacientes participantes y han generado un valioso banco de muestras para continuar trabajando y conocer los mecanismos subyacentes a la respuesta clínica observada. En los últimos años hemos trabajado intensamente con las muestras de células inmunes obtenidas de los pacientes vacunados y logramos establecer que la vacunación induce una respuesta inmune adaptativa que hace blanco en antígenos compartidos por los tumores de los pacientes, así como también induce/incrementa la respuesta inmune propia de cada paciente.

Actualmente, las investigaciones se centran en la identificación de los factores que determinan la respuesta o no al tratamiento en los pacientes. Si bien todos los pacientes tienen la misma enfermedad, el melanoma, aún es necesario identificar a aquellos que tendrán más posibilidades de generar una respuesta inmune efectiva para erradicar el tumor. Analizando las células tumorales y las células inmunes que infiltran los tumores, los científicos están buscando responder esos interrogantes y así poder mejorar el tratamiento para los pacientes.

El Dr. Mordoh señala que la inmunoterapia se ha consolidado en los últimos años como una modalidad terapéutica de peso en el tratamiento del cáncer. Varios anticuerpos monoclonales que bloquean los puntos de control inmune han sido aprobados luego de mostrar respuestas clínicas objetivas en tumores de difícil tratamiento, aunque solamente se observa el control de la enfermedad de manera prolongada en una cierta proporción de los pacientes. La administración de estos anticuerpos evitaría que el sistema inmunitario pierda su funcionalidad, inhibiendo los controles fisiológicos.

Este trabajo, en conjunto con el del resto de destacados investigadores, es posible gracias al apoyo de más de 125.000 donantes a Cáncer con Ciencia de la Fundación Sales.