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 "Actúe por la salud ósea" es el lema elegido este año por la Fundación Internacional de la Osteoporosis (IOF, según sus siglas en inglés) para el Día Mundial de la Osteoporosis que se celebra todos los 20 de octubre. La entidad busca generar conciencia en torno a esta enfermedad que predispone a sufrir fracturas y que, en virtud del envejecimiento de la población, se encuentra en franco ascenso. Se estima que, por ejemplo, entre 1990 y 2050 las fracturas de cadera se habrán incrementado un 240% entre las mujeres y un 310% en los varones.

Uno de los principales obstáculos para su tratamiento es el subdiagnóstico que impide implementar los tratamientos disponibles para esta enfermedad que se caracteriza por la pérdida de masa ósea de los huesos y que predispone a sufrir fracturas. Uno de los datos clave de la actual campaña de la IOF es que "el 80% de los adultos que se fracturan un hueso no se someten a pruebas ni reciben tratamiento para la osteoporosis", puede leerse en unos de sus materiales elaborados especialmente para el Día Mundial de la Osteoporosis.

"Lo que vemos en nuestra consulta y en nuestros trabajos es que la gente que sufre una fractura no piensa nunca en que puede deberse a la osteoporosis, sino que sencillamente piensa que es porque se trató de un golpe fuerte o porque se cayó. Por eso es necesario instalar la idea de que toda fractura después de los 50 años es por osteoporosis hasta que se demuestre lo contrario. Vale la pena porque la osteoporosis es una enfermedad de todo el esqueleto y tiene tratamiento eficaz", sostiene la doctora María Belén Zanchetta (M.N. 106937), médica endocrinóloga, directora médica de IDIM y miembro del Comité de Asesores regionales de la IOF.

 

Riesgo inminente (pero prevenible) de fractura

"En general, el paciente trata de minimizar la causa de la fractura: es la caída, no la fragilidad ósea. Y muchas veces los médicos realizan procedimientos para tratar esa fractura sin la orientación adecuada para iniciar el tratamiento", opina la doctora Ana María Galich (M.N.63346), medica endocrinóloga jefa del Sector Osteopatías Metabólicas del Hospital Italiano de Buenos Aires. "El problema es que así, el paciente sigue su vida sin llegar a tener un diagnóstico y sin pensar que existe una posibilidad para mejorarse y evitar futuras fracturas", agrega.

"Sin diagnóstico y sin tratamiento, el riesgo de volver a sufrir una nueva fractura por osteoporosis es altísimo: es del 20% dentro del mismo año de la primera fractura", advierte la doctora Zanchetta. "Es lo que llamamos riesgo inminente de fractura: un paciente cuando se fractura tiene un riesgo altísimo de volver a tener una fractura –agrega la doctora Galich–. Pero ese riesgo se puede reducir con los tratamientos que tenemos en la actualidad. No hay ningún tratamiento que anule el 100% de las fracturas, pero sí bajan marcadamente el riesgo".

Pero otros de los aspectos que conspiran contra el diagnóstico de una fractura por osteoporosis descansa en la primera línea de atención de los pacientes: "Quienes atienden las fracturas en las salas de emergencia no están aún enfocados en el diagnóstico clínico de osteoporosis. Sería fundamental que una vez pasada la urgencia se recomiende al paciente consultar para descartar osteoporosis", señala la doctora Zanchetta.

La capacitación médica en torno a la prevención de las fracturas por osteoporosis es una herramienta fundamental para su diagnóstico temprano y su tratamiento. Según la doctora Galich, hay diferencias notables en el abordaje en función del acceso al conocimiento médico: "En los grandes centros donde hay muchos médicos y mayor capacitación médica es más frecuente el diagnóstico versus lo que sucede con las personas que viven en lugares mucho más alejados, en donde una persona sufre una fractura y no se jerarquiza que puede ser por osteoporosis. Aun así, incluso en centros de primera línea dedicados exclusivamente a otras especialidades, el único diagnóstico de una fractura es que ha sido por una caída. Esto pone de manifiesto que el abordaje de esta patología debe ser multidisciplinario con endocrinólogos, traumatólogos, clínicos, kinesiólogos, como nosotros lo venimos haciendo hace muchos años".

 

15 minutos para el diagnóstico

Ante toda fractura que se produce en una persona mayor de 50 años de edad lo recomendable es consultar al médico, quien en función del análisis de la historia clínica y la realización de estos simples (radiografía, densitometría ósea y estudios de laboratorio) puede arribar rápidamente al diagnóstico de la osteoporosis.

"En un trabajo científico que realizamos sobre pacientes con fracturas de muñeca nos encontramos que solo al 20% de los pacientes les habían hecho una densitometría, lo que muestra que ni médicos ni pacientes consideran que puede haber una condición subyacente detrás de una fractura –afirma la doctora Zanchetta–. Una densitometría lleva 15 minutos y en seguida se ve el resultado, por lo que es relativamente sencillo llegar al diagnóstico de osteoporosis".

Según estadísticas de la IOF, en la Argentina 3 de cada 4 mujeres posmenopáusicas tiene una densidad mineral ósea en riesgo: el 25% tiene osteoporosis y el 50% osteopenia, una condición previa que se caracteriza por la descalcificación de los huesos y que sin tratamiento puede derivar en osteoporosis. Es más, esa organización internacional ha estimado que para 2050, 5.24 y 2.62 millones de mujeres sufrirán osteopenia y osteoporosis, respectivamente.

 

"Sirenas de Cristal", una serie para generar conciencia

"Sirenas de Cristal" es una miniserie de cuatro episodios producida por Amgen para Latinoamérica, España y Portugal, que aborda el impacto de la osteoporosis en la calidad de vida de quienes las padecen. 

La serie cuenta la historia de Alicia, María y Daniela, un grupo de amigas que integran un equipo de nado sincronizado. Juntas compartieron experiencias, inquietudes y pasiones. Y juntas –también– fueron haciéndose mayores. Un día cualquiera, por un descuido, una caída inesperada trastoca su pequeño mundo.

"Sirenas de Cristal" indaga en la osteoporosis, pero también es una historia acerca de cómo afrontar el paso de los años, ser conscientes de la edad y seguir disfrutando la vida con mayor autonomía.

En el marco del día de la osteoporosis, "Sirenas de Cristal" invita a reflexionar sobre la verdadera cara de esta enfermedad silenciosa y el impacto que una fractura puede provocar en la vida de las mujeres. Los cuatro capítulos podrán verse en forma gratuita en www.sirenasdecristal.com.ar.

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La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el martes un medicamento para la osteoporosis que representa el primer enfoque de tratamiento nuevo en casi dos décadas, una estrategia basada en una rara mutación genética en personas con huesos tan densos que nunca se rompen.

Los tratamientos estándar, los bifosfonatos, detienen la pérdida de hueso pero no lo reconstruyen. Las alternativas, la hormona paratiroidea y un derivado, forman hueso pero también lo descomponen, limitando el efecto terapéutico.

El nuevo medicamento, romosozumab (Evenity), desarrollado por Amgen en colaboración con la compañía farmacéutica belga UCB, restaura el hueso sin descomponerlo, según los hallazgos de dos grandes ensayos clínicos.

Fue aprobado solo para mujeres posmenopáusicas con un alto riesgo de fractura, y llevará una advertencia en su etiqueta de que puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular, señaló la FDA.

Pero también hubo un pequeño e inesperado aumento de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y muertes súbitas en ese estudio: 50 de 2.040 pacientes, o el 2.5 por ciento, tomando Evenity, en comparación con 38 de 2.014, o el 1.9 por ciento, tomando aldendronato.

El efecto se observó en uno de los dos grandes ensayos clínicos, pero no en el otro.

La FDA informó que está requiriendo la advertencia en el prospecto del medicamento que destaque que las personas que tuvieron un ataque cardíaco o un derrame cerebral en el último año no deberían usar el medicamento. Los médicos también deben considerar la prescripción de este medicamento a pacientes con alto riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Los pacientes que tienen un ataque al corazón o un derrame cerebral mientras toman Evenity deben dejar de tomar el medicamento.

Los efectos secundarios pueden incluir dolor en las articulaciones y dolores de cabeza e irritación en el lugar de la inyección.

La agencia exige a la empresa que realice un estudio posterior a la comercialización acerca de los riesgos cardiovasculares.

Es difícil saber qué hacer con el posible riesgo, dijo el Dr. Bart Clarke, profesor de medicina en la Clínica Mayo y presidente de la American Society for Bone and Mineral Research. “Tal vez haya algo único en esos pacientes”, dijo.

Amgen no reveló el precio en el momento de la aprobación y dijo que se divulgaría la próxima semana.

El nuevo medicamento se aplicará como inyección mensual.

La nueva droga tiene una historia sorprendente.

 

En 1964, los investigadores comenzaron a estudiar un grupo inusual de pacientes afrikáneres en Sudáfrica. Eran altos y pesados, pero no gordos. En cambio, sus huesos eran grandes y densos.

Sus huesos crecieron tan profusamente que sus cabezas se distorsionaron: sus mandíbulas eran grandes y un crecimiento excesivo de hueso en sus cráneos chocaba con los nervios, a menudo causando sordera o parálisis facial. Muchos tenían terribles dolores de cabeza. En algunos, los dedos índice y medio se fusionaron.

En 2001, los científicos informaron que todos estos efectos se debían a una única mutación genética. El hallazgo llevó a los investigadores a comprender cómo el cuerpo controla la construcción de huesos.

Los huesos se encuentran en un estado de flujo constante, construido y descompuesto por el cuerpo. En la osteoporosis, el equilibrio se rompe: se descompone más hueso del que se produce.

Las células óseas producen una proteína llamada esclerostina que detiene la producción de hueso y aumenta su descomposición. La mutación genética en los pacientes afrikáneres detiene la producción de esclerostina, por lo que sus cuerpos continúan formando huesos sin freno.

Los científicos razonaron que si podían imitar la mutación bloqueando la esclerostina con un anticuerpo, las personas con osteoporosis deberían formar más hueso.

Una vez que aumenta la densidad ósea, los pacientes pueden dejar de tomar el medicamento bloqueador de la esclerostina y cambiar a un medicamento más antiguo para mantener el hueso nuevo. Los estudios en animales fueron exitosos, al igual que los ensayos clínicos, que culminaron en dos estudios grandes en los que participaron más de 10.000 mujeres posmenopáusicas.

En un ensayo, se comparó Evenity con un placebo; en el otro, se comparó con un bifosfonato. En ambos estudios, las mujeres que tomaron Evenity terminaron con más hueso y menos fracturas.

En enero, un comité asesor de FDA, que votó 18 a 1 para su aprobación, revisó a Evenity, pero pidió a Amgen que investigue más para comprender los posibles efectos secundarios cardiovasculares.

 

Fuente: NYTimes / Gina Kolata / COFA

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Un grupo de investigación identificó un defecto genético subyacente a la osteoporosis en familias finlandesas con varios miembros de la familia afectados por la enfermedad con inicio en la infancia, lo que les ha llevado a descubrir las mutaciones que lo causan y que el gen causante no se había relacionado anteriormente con la enfermedad ni con el sistema esquelético.

“En colaboración con investigadores holandeses y estadounidenses, encontramos cuatro familias adicionales con mutaciones en el mismo gen que resultó en osteoporosis, como en los pacientes finlandeses, o una enfermedad ósea aún más grave asociada con estatura baja grave y desarrollo óseo alterado”, ha explicado el profesor Outi Mäkitie, de la Universidad de Helsinki, Finlandia, y director de la investigación.

“Las mutaciones del gen SGMS2 se identificaron como la causa de la enfermedad. SGMS2 codifica una enzima involucrada en el metabolismo de los esfingolípidos. Las mutaciones conducen a cambios en la función de la enzima y, a través de mecanismos hasta ahora parcialmente desconocidos, una alteración grave del metabolismo y la mineralización de los huesos”, ha añadido Minna Pekkinen, una de las principales investigadoras del estudio.

Los portadores de mutaciones habían sufrido, desde la infancia, fracturas en las extremidades y la columna vertebral, incluso como resultado de lesiones menores. Ciertos sujetos del estudio también presentaron síntomas neurológicos, siendo particularmente común la parálisis transitoria del nervio facial, que, según Mäkitie, puede ser una de las características distintivas de esta forma de osteoporosis.

El examen de las muestras de hueso recogidas de tres pacientes demostró que su tejido óseo difería del tejido óseo normal, ya que el número de células óseas era atípica y la mineralización ósea estaba alterada. Los cambios fueron particularmente claros en el hueso cortical, la capa externa del hueso, la región con la expresión más abundante del gen SGMS2.

“El hallazgo de este gen es muy importante, ya que aumenta significativamente la comprensión de los mecanismos subyacentes a la osteoporosis y abre nuevas vías para el desarrollo de diagnósticos de osteoporosis y terapias farmacológicas”, ha afirmado Mäkitie.

La osteoporosis se caracteriza por una baja densidad mineral ósea y una microestructura ósea deteriorada, expresada como un aumento de la fragilidad ósea y la propensión a las fracturas. Según el conocimiento actual, los genes se encuentran entre los factores clave que determinan la fortaleza ósea. Sin embargo, los investigadores hasta ahora han identificado solo un puñado de genes con un efecto significativo en el riesgo de pérdida ósea cuyas mutaciones causan osteoporosis familiar.

El grupo de investigación de Mäkitie, activo en la Universidad de Helsinki, el New Children’s Hospital del Hospital del Distrito de Helsinki y Uusimaa y el Centro de Investigación de Folkhälsan, está investigando las causas de la osteoporosis infantil y, en particular, los defectos genéticos que predisponen a los individuos a la osteoporosis.

Fuente: Europa Press /COFA

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Viernes, 09 Febrero 2018 09:44

Derriban cinco mitos sobre la osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad por la que los huesos pierden densidad, se vuelven frágiles y, por lo tanto, se quiebran fácilmente. Su consecuencia más temida son las fracturas, que pueden complicar severamente y hasta poner en riesgo la vida de quienes las sufren.

¿Sólo afecta a las mujeres? ¿Provoca síntomas? ¿Es hereditaria? La médica osteóloga Alicia Bagur, directora médica de Mautalen Salud e Investigación, derriba a continuación cinco mitos vinculados a esta patología.

Es solo una enfermedad de mujeres

FALSO

Es cierto que las mujeres tienen mayor riesgo de padecer osteoporosis debido a que en su juventud adquieren un menor capital de hueso que los hombres y al llegar la menopausia se descalcifican rápidamente durante los primeros años.

Sin embargo, a partir de los 65 años, el hombre también puede tener la enfermedad. Si se analiza la población con fractura de cadera en la Argentina, la relación es un hombre cada 3 mujeres, después de los 70 años.

La osteoporosis duele

FALSO

La osteoporosis no produce dolor y por eso se la conoce como una enfermedad silenciosa.

Lo que sucede frecuentemente es que al diagnóstico de la enfermedad se arriba cuando la persona sufre una fractura que, por supuesto, causa dolor, y a partir de allí comienzan los estudios hasta llegar al diagnóstico.

No es una enfermedad de jóvenes

FALSO

Afortunadamente, la incidencia de osteoporosis en la juventud es bajísima.

Cuando hay familiares cercanos con osteoporosis (madre, abuela, hermanas), es posible que haya una predisposición genética a padecerla y, en estos casos, el hueso no llega a adquirir la calcificación óptima en la juventud.

Cuando se diagnostica una baja masa ósea en la juventud, hay que investigar, en primer lugar, posibles causas que la ocasionen. A esto se lo denomina “osteoporosis secundaria a enfermedades o medicamentos”. Consumir alimentos con calcio, hacer actividad física y tener una cuidada y breve exposición al sol para sintetizar vitamina D, son las mejores opciones para cuidar los huesos de los jóvenes.

Consumir alimentos con calcio nos libera de la osteoporosis

FALSO

El aporte de alimentos ricos en calcio permite que los huesos tengan un mineral indispensable para su buen desarrollo. Lamentablemente, no siempre es suficiente. Si existe una predisposición genética para la enfermedad, difícilmente se pueda evitar la misma consumiendo sólo calcio y se deberá consultar con un especialista para arribar a las mejores pautas o tratamientos a seguir.

El aporte de alimentos ricos en calcio y los suplementos de vitamina D acompañan a los tratamientos farmacológicos específicos.

Los tratamientos para osteoporosis no previenen las fracturas

FALSO

Los tratamientos para osteoporosis se dividen en los que forman hueso y en los que frenan la pérdida ósea. No siempre es factible curar la osteoporosis porque depende de la gravedad de la patología. La mayoría de los tratamientos permite mejorar la densidad ósea, pero lo más importante es que disminuyen la probabilidad de tener fracturas entre un 40 a 60 por ciento.

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La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la pérdida progresiva de la densidad de los huesos y, en consecuencia, por un mayor riesgo de fracturas óseas. Una enfermedad que afecta principalmente a las personas mayores de 50 años, sobre todo mujeres –la prevalencia es hasta cuatro veces mayor en la población femenina que en la masculina– y que constituye una seria amenaza no solo para la calidad de vida de los pacientes, sino incluso para su esperanza de vida. De ahí la importancia de adoptar hábitos de vida saludables, ya desde la infancia, para prevenirla. Y asimismo, de tomar suplementos con calcio y/o vitamina D para fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas. Pero, ¿esto es realmente así? Pues según un estudio llevado a cabo por investigadores del Primer Centro Hospitalario de Tianjin (China), no.

Como explica Jia-Guo Zhao, director de esta investigación publicada en la revista «JAMA», «en nuestro metanálisis de ensayos clínicos aleatorizados, el uso de suplementos con calcio, vitamina D o ambos no se asoció con un menor riesgo de fracturas en personas mayores. Así, nuestros hallazgos no apoyan el empleo rutinario de estos suplementos en esta población».

Sin beneficio
El calcio es el mineral que confiere la rigidez y dureza a los huesos. De hecho, se estima que el calcio, ya sea en forma de fosfato o de carbonato, supone hasta el 45% de la composición de los huesos, por lo que su carencia hace que tengamos unos huesos más débiles y, por tanto, presentemos un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis. Pero no se trata únicamente de calcio. También necesitamos vitamina D, indispensable para que el organismo sea capaz de absorber el calcio y regular su paso a los huesos.

Llegados a este punto, debe tenerse en cuenta que el organismo es incapaz de producir por sí mismo el calcio, por lo que debe ser adquirido a través de la dieta. Y con objeto de garantizar un aporte suficiente de este mineral, también podemos recurrir a los ‘concentrados’ –esto es, a los suplementos– con calcio. Y lo mismo sucede con la vitamina D, muy especialmente en aquellas épocas en las que, como suele ocurrir en el invierno, el sol brilla por su ausencia –los rayos solares nos ayudan a transformar el colesterol en vitamina D–. Tal es así que, ateniendo a los resultados alcanzados en multitud de estudios, las guías publicadas por las sociedades médicas recomiendan la toma de suplementos de calcio y vitamina D para prevenir la osteoporosis. Sin embargo, muchos de los estudios desarrollados también han concluido que la toma de estos suplementos no vale para nada –o por lo menos, en lo que refiere a la reducción del riesgo de fracturas.

El uso de suplementos con calcio, vitamina D o ambos no se asoció con un menor riesgo de fracturas en personas mayores
Como apunta Jia-Guo Zhao, «la creciente carga social y económica en todo el mundo de las fracturas asociadas a la osteoporosis hace que la prevenciónde estas lesiones constituya un objetivo prioritario en materia de salud pública. Los estudios previos han alcanzado conclusiones ‘mixtas’ en torno a la asociación entre los suplementos con calcio, vitamina D o ambos y la incidencia de fracturas en la población mayor».

Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Hay que tomar o no estos suplementos? Pues para averiguarlo, los autores llevaron a cabo una revisión o ‘metanálisis’ de los resultados alcanzados en 33 grandes ensayos clínicos desarrollados con la participación de 51.145 personas mayores de 50 años. Y lo que vieron es que daba igual que los participantes tomaran suplementos, placebo o, simplemente, ‘nada’: el riesgo de sufrir una fractura, ya fuera de cadera, de una vértebra o de cualquier otro hueso del cuerpo, resultó similar en los tres casos.

Una de cada tres mujeres
Se estima que, cumplidos los 50 años, hasta una de cada tres mujeres y uno de cada cinco varones acabarán padeciendo una fractura por culpa de la osteoporosis. Sin embargo, y a tenor de las nuevas evidencias, parece que la toma de suplementos con calcio y/o vitamina D no ayuda a evitar que esto pase.

Como concluyen los autores, «no hemos observado asociaciones estadísticamente significativas entre los suplementos y la incidencia de fracturas vertebrales o no vertebrales. Además, los análisis de subgrupos han sido por lo general consistentes con independencia de la ‘dosis’ de calcio o vitamina D, el sexo, el historial de fracturas, la ingesta diaria de calcio y la concentración basal de vitamina D en sangre».

Fuente: ABC – España

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