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El perímetro abdominal influiría más que el peso en el riesgo coronario

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Un nuevo estudio refuerza la influencia negativa de la grasa abdominal frente a la del índice de masa corporal (IMC) en el riesgo de enfermedad arterial coronaria entre las mujeres. Los resultados de esta investigación se publican en Menopause, la revista de la Sociedad Estadounidense de Menopausia (NAMS).

Puesto que la enfermedad coronaria es la principal causa de muerte en todo el mundo, los especialistas prestan gran atención a posibles factores de riesgo modificables.

Los estrógenos protegen el sistema cardiovascular, lo que ayuda a explicar por qué la incidencia de estas enfermedades en las mujeres premenopáusicas es menor que en los hombres. Sin embargo, a medida que los niveles de estrógeno disminuyen durante y después de la menopausia, la incidencia de la enfermedad arterial coronaria en las mujeres posmenopáusicas supera a los hombres de edad similar.

Por otro lado, desde hace tiempo que se conoce que la obesidad es un factor de riesgo para la enfermedad coronaria porque causa disfunción de las células endoteliales, resistencia a la insulina y aterosclerosis, entre otros elementos. También suele ir acompañada de otros factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial y la diabetes. No obstante, pocos estudios han intentado comparar el efecto de la obesidad general frente a la obesidad central, que generalmente se describe por la circunferencia de la cintura y/o la relación cintura-cadera.

Los resultados de este nuevo estudio sobre casi 700 mujeres coreanas demuestran que la presencia de enfermedad arterial coronaria obstructiva fue significativamente mayor en mujeres con obesidad central. No se identificaron diferencias reseñables basadas en el índice de masa corporal (IMC), lo que indica que la obesidad general no era un factor de riesgo para la citada alteración. Son resultados especialmente relevantes para las mujeres posmenopáusicas, cuando suele producirse un cambio en la distribución de la grasa corporal, especialmente en el área abdominal.

“Los hallazgos de este estudio son consistentes con lo que sabemos sobre los efectos perjudiciales de la obesidad central. No todas las grasas son iguales, y la obesidad central es particularmente peligrosa, porque está asociada con el riesgo de enfermedad cardíaca, la principal causa de muerte de las mujeres. Identificar a las mujeres con exceso de grasa abdominal, incluso con un IMC normal, es importante para que se puedan implementar intervenciones en el estilo de vida “, dice Stephanie Faubion, directora médica de NAMS.

Fuente: Diario Médico / COFA

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