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La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó recientemente en nuestro país esketamina, un innovador spray nasal que revoluciona el manejo actual de pacientes adultos con depresión resistente al tratamiento, en combinación con un antidepresivo oral. Esta nueva opción terapéutica parece restablecer conexiones neuronales que se encuentran reducidas o disminuidas ayudando así a los pacientes a responder mejor a la terapia.

 

Esketamina, administrado junto con un antidepresivo oral, ofrece una mejora importante de los síntomas depresivos y prevención de recaídas a largo plazo. Los pacientes tratados con esketamina, en comparación con los pacientes tratados con placebo, mostraron una mejoría en los criterios de valoración de eficacia, incluidas las tasas de respuesta y remisión, y la gravedad general de la enfermedad depresiva.

 

Según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo. Las personas con esta enfermedad a menudo no son diagnosticadas correctamente y menos de la mitad reciben tratamientos efectivos. Se cree que en América Latina el 5% de la población adulta la padece y es la primera causa de discapacidad ya que afecta mayormente a adultos jóvenes en edades productivas.

 

"Una de cada tres personas con depresión en América Latina que acuden a servicios de psiquiatría tienen resistencia al tratamiento y no mejoran con antidepresivos convencionales”, explica la Dra. Paula Barreyro, Directora de Asuntos Médicos y Regulatorios de Janssen Latinoamérica Sur. “Estas personas poseen el doble de probabilidades de ser hospitalizadas, algo verdaderamente preocupante porque luego de presentarse una hospitalización la posibilidad de cometer suicidio es siete veces mayor. En este contexto, esketamina, en adición al antidepresivo de base,simboliza una innovación por los beneficios comprobados que aporta y por mostrar resultados en cuestión de horas, mientras que la mayoría de los antidepresivos convencionales pueden tardar 3-6 semanas en actuar.”

 

Por más de 60 años, la investigación y desarrollo de nuevas opciones terapéuticas para mejorar la salud mental ha sido una prioridad para Janssen. Por ello, seguimos comprometidos con el estudio continuo de esketamina con el fin de descubrir todo su potencial y cómo éste puede traducirse en beneficio de los pacientes con depresión.

 

Sobre la depresión resistente al tratamiento

Aproximadamente un tercio de las personas que tienen trastorno depresivo mayor no han respondido adecuadamente a al menos dos antidepresivos diferentes de dosis y duración adecuadas en el episodio depresivo actual y se considera que tienen depresión resistente al tratamiento (DTR), una condición crónica que impone una carga emocional, funcional y económica constante para el individuo, sus seres queridos y la sociedad.

 

La depresión puede llevar a una incapacidad para manejar las tareas diarias y mantener las conexiones sociales, afectando todos los aspectos de la vida, desde asistir al empleo, sostener las relaciones personales y la calidad de vida en general. La depresión resistente al tratamiento se asocia con una mayor morbilidad, mayores costos de atención médica y varias condiciones comórbidas.

 

La prevalencia de la depresión resistente al tratamiento en América Latina es del 29.1%, siendo Argentina (33.2%) el segundo país más prevalente luego de Brasil (40.4%).

 

Sobre esketamina

Esketamina es un modulador del receptor de glutamato que ayuda a restaurar las conexiones sinápticas en las células cerebrales en personas con trastorno depresivo mayor. El medicamento ya se ha estudiado en aproximadamente más de 1800 pacientes en 5 ensayos globales controlados rigurosamente, para dos indicaciones: depresión resistente al tratamiento y síntomas depresivos en adultos con trastorno depresivo mayor con ideación o comportamiento suicida agudo.

 

Los eventos adversos más comunes de esketamina, a partir de lo observado en los ensayos clínicos, cuando se utiliza de forma conjunta con un antidepresivo por vía oral han sido: síntomas de disociación (despersonalización), mareos, náuseas,vértigo, dolor de cabeza, somnolencia, visión borrosa y aumento de la presión arterial.

 

Por ser una sustancia controlada, el profesional de la salud debe evaluar el riesgo de abuso o uso indebido de cada paciente antes de recetarla. A su vez, todos los pacientes deben ser monitoreados durante el tratamiento para detectar el desarrollo de estos comportamientos.

 

Para disminuir el riesgo, esketamina en spray nasal se administra a través de un dispositivo descartable de plástico, que contiene una sola dosis lo que minimiza el potencial de abuso. A su vez, para garantizar la seguridad de los pacientes, Janssen exige que el fármaco debe ser administrado por profesionales médicos en el ámbito institucional.

 

 

 

 

 

 

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Publicado en Noticias
Jueves, 23 Julio 2020 14:58

Spray nasal contra el COVID-19

Es sabido que uno de los principales accesos de las partículas virales del SARS-CoV-2 al organismo humano es la vía nasofaríngea. Por ese motivo, poder bloquear farmacológicamente esta puerta de entrada para el ingreso del virus, sobre todo en poblaciones que están muy expuestas a infectarse como el personal de salud, podría ayudar a reducir el número de casos de COVID-19.

Esta es una de las aplicaciones potenciales que un equipo de investigadores argentinos, enmarcados en un proyecto seleccionado en la convocatoria lanzada por la Unidad Coronavirus COVID-19 (conformada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, en el marco del Programa de Fortalecimiento Federal), visualiza en un spray nasal, que ya se comercializa en la Argentina y en otros dieciséis países para el tratamiento de resfríos comunes, cuyo principio activo es la carragenina.

Los carragenanos son polisacáridos (unión de muchos monosacáridos o azúcares) producidos por algunas algas rojas que, desde que fueron descubiertos hace alrededor de seiscientos años en un pueblo del norte de Irlanda, conocido justamente como Carraghen,, son utilizados como espesantes y estabilizadores de alimentos. En la actualidad, su uso está muy difundido, no sólo en la industria alimentaria, sino también en la farmacéutica y la cosmética.

Hace ya más de seis décadas, estudios científicos empezaron también a poner a prueba con éxito las propiedades antivirales de la carragenina. Así, diferentes ensayos, in vitro y en modelos animales, probaron su capacidad de inhibir distintos virus con envoltura, como el virus de la influenza B, virus herpes tipos 1 y 2, virus de la inmunodeficiencia humana, del papiloma humano, influenza A H1N1, dengue, rinovirus, hepatitis A, enterovirus y algunos coronavirus.

La acción antiviral de la carragenina se debería a que este compuesto polimérico funcionaría como una barrera eléctrica que, gracias a su carga negativa, se uniría a las partículas virales, cuya envoltura contiene proteínas con carga positiva, impidiendo así que el virus se una a la superficie de las células y bloqueando su ingreso a las mismas.

La carragenina puede “capturar” las partículas virales que liberan las células que ya fueron infectadas.

“Esto nos permite pensar que la carragenina, aplicada a través de un spray nasal, podría tener dos objetivos diferentes en relación con el SARS-CoV-2. Por un lado, frenar la infección por la vía nasal en individuos sanos, mediante el blindaje de las células que forman el epitelio de la mucosa nasofaríngea. Por otro, en el caso de pacientes infectados que fueron recientemente diagnosticados, impedir que la partículas virales liberadas por las células que mueren colonicen nuevas células, por ejemplo del epitelio olfatorio, y que eso le permita al patógeno esparcirse hacia nuevas vías, para terminar llegando al sistema nervioso central; o que infecten más células del epitelio respiratorio, en el camino hacia el aparato respiratorio inferior”, señala Osvaldo Uchitel, director científico del proyecto e investigador superior del CONICET en el Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE, CONICET-UBA), del que fue su primer director.

Si evitamos que el virus llegue al cerebro o a los bronquios y pulmones, entonces, el aparato respiratorio no se vería comprometido, y podríamos colaborar a reducir la cantidad de pacientes con COVID-19 en estado grave, o incluso moderado”, enfatiza Diana Jerusalinsky, otra de las integrantes del proyecto e investigadora principal del CONICET en elInstituto de Biología Celular y Neurociencia “Profesor Eduardo de Robertis” (IBCN; CONICET-UBA).

Uno de los síntomas frecuentes del COVID-19 es la anosmia o pérdida del olfato. De acuerdo con los investigadores, esto ocurriría debido a la colonización por parte del virus de células del epitelio olfatorio, desde donde puede viajar directamente hacia el sistema nervioso central, para atacar al centro respiratorio, y allí afectar a las neuronas de forma directa o, indirectamente, a través de procesos inflamatorios. Para Uchitel y Jerusalinsky, especialistas en neurociencia, impedir mediante un tratamiento temprano que esto ocurra es clave para evitar que las infecciones por SARS-CoV-2 comprometan el funcionamiento del sistema respiratorio.

“La idea es hacer dos ensayos clínicos. Uno, en el que participará personal salud de hospitales del AMBA, nos permitirá conocer en qué medida el spray puede ayudar a prevenir la infección por SARS-CoV-2 en personas con alta exposición al virus (habrá dos poblaciones: una que será tratada con carragenina y otra, control, que recibirá un spray sin carragenina, como placebo). El otro ensayo involucrará a pacientes con COVID-19 recientemente diagnosticados (no más de 48 horas) y con síntomas leves, y apuntará a ver si la carragenina aplicada a través del spray nasal puede contribuir a evitar que las partículas virales lleguen al sistema nervioso central”, afirma Uchitel.

Tanto los resultados de los experimentos realizados con modelos animales y líneas celulares in vitro (que constan en la literatura), como los ensayos clínicos que verificaron la eficiencia del spray nasal para tratar resfriados comunes (que involucran, en algunos casos, a virus de la familia de los coronavirus), permiten a los investigadores ser optimistas.

Los otros dos investigadores que participan de este estudio, Juan Manuel Figueroa, director clínico del proyecto y responsable de la Sección de Neumonología Infantil del Hospital de Clínicas José San Martín, y Lorena Itatí Ibáñez, investigadora del CONICET en el Instituto de Ciencia y Tecnología César Milstein (ICT Milstein, CONICET-Fundación Pablo Cassará), presentaron en el 2015, en el 7° Congreso Argentino de Neumonología Pediátrica, un trabajo que mostró que la carragenina inhibe la replicación viral en cultivos de una línea de células de epitelio respiratorio humano infectadas con el virus de influenza H1N1.

“Otro aspecto importante de este proyecto es que, en caso de que los resultados de los ensayos clínicos sean los que esperamos -es decir, muestren la capacidad del spray para disminuir los casos con COVID-19 entre el personal de salud, y para impedir que en pacientes con poco tiempo de infección el virus termine comprometiendo al sistema respiratorio, evitando que el caso se agrave-, sería factible producir el fármaco masivamente y de forma económica. Hay que tener en cuenta que la carragenina también se usa en otros productos farmacológicos (además de en alimentos y cosméticos), y que está comprobado que no genera efectos adversos”, concluye Jerusalinsky.

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