Hoy en Revista Dosis
Martes, 29 Octubre 2019 14:56

4° Encuesta de Factores de Riesgo

La Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación publicó los datos completos de la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), que se realizó en conjunto con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y cuyos datos preliminares fueron informados en abril.

La encuesta se efectuó en hogares de localidades urbanas de 5000 habitantes y más de todo el país y es una muestra representativa a nivel nacional y provincial, que incluye a la población de 18 años y más.

El informe completo de la 4° ENFR analizó la respuesta de más de 29.000 individuos de todo el país y arroja información sobre los factores de riesgo de las Enfermedades No Transmisibles (ENT) tales como: consumo de tabaco, exposición al humo de tabaco ajeno, consumo de alcohol, alimentación inadecuada, actividad física insuficiente, presión arterial elevada, glucemia elevada o diabetes y sobrepeso y obesidad.

La encuesta arrojó que los factores de riesgo como consumo de tabaco, alcohol, mala alimentación así como el exceso de peso y la prevalencia combinada de hipertensión arterial, son más prevalentes en poblaciones de menor nivel socioeconómico y en los varones.

En cambio, las prácticas preventivas como la toma de la presión arterial, la medición de glucemia o colesterol o aquellas prácticas preventivas de cánceres prevalentes  –que van en aumento–, resultan más frecuentes en mujeres y en personas de mayores ingresos.

“La información rigurosa obtenida a través de esta encuesta realizada junto al INDEC constituye un aporte para la definición de políticas públicas tendientes a frenar el impacto negativo de los determinantes de la salud en la población argentina”, indicó el secretario de Gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein y agregó que “los datos desagregados por provincias representan un valioso insumo para la definición de estrategias conjuntas entre la Nación y las jurisdicciones para prevenir la prevalencia de la hipertensión, el tabaquismo y la mala alimentación, entre otros factores de riesgo”.

En esta edición, por primera vez, la ENFR incorporó la toma de mediciones objetivas físicas y bioquímicas, enmarcándose en el diseño estandarizado STEPS de la Organización Mundial de la Salud que incluye 3 etapas:  relevamiento mediante un cuestionario de autorreporte; mediciones físicas en el domicilio: presión arterial, el peso, la talla y el perímetro de la cintura; y mediciones bioquímicas en el domicilio a través de digitopunción, medición de glucemia capilar y de colesterol total en ayunas.

El 46,6 por ciento de los encuestados es hipertenso

La prevalencia combinada de hipertensión arterial, diabetes y colesterol elevado está entre los nuevos datos aportados por la 4ª ENFR. Por ejemplo, el indicador de prevalencia combinada de hipertensión, conjuga a aquellas personas que declararon ser hipertensas y toman medicación para la presión, y a aquellas que tuvieron la presión alta (140/90 mmHg o más) en la fase de las mediciones objetivas en el hogar en el momento de la encuesta.

La prevalencia combinada de hipertensión arterial fue de 46,6%, mientras que por autorreporte solo un 34,7% declaró ser hipertensa.

“Gracias a la incorporación de las mediciones objetivas, pudo establecerse una estimación más cercana a la realidad, que puso de manifiesto el  gran porcentaje de subdiagnóstico de hipertensión”, explicó la directora nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, Verónica Schoj y agregó que “estamos implementando un plan nacional de hipertensión arterial para mejorar el diagnóstico y tratamiento de esta condición silenciosa que representa una de las principales causas de muerte en nuestro país”.

También se indagó por primera vez acerca del consumo de tabaco para armar, lo que arrojó que el 10% de los fumadores actuales fuma cigarrillos armados, especialmente los adultos jóvenes. Si bien es cierto que la prevalencia de consumo de tabaco viene disminuyendo progresivamente a lo largo de las 4 ediciones de la ENFR, el alto uso de cigarrillos armados evidencia un desplazamiento del consumo hacia productos de tabaco alternativos con menor carga fiscal.

En ese sentido, Schoj indicó que “esta situación pone de manifiesto la urgente necesidad de que se haga cumplir el pago del impuesto mínimo a todas las empresas tabacaleras, establecido por la ley de impuestos internos 27.430 de 2017.  Esta ley tiene como propósito, precisamente, reducir el margen de sustitución a productos de tabaco más baratos, que son los que consumen los más jóvenes y las personas en mayor situación de vulnerabilidad”.

La encuesta también provee información sobre procesos de atención en el sistema de salud y prácticas preventivas, así como de seguridad vial. Además, en esta oportunidad se incorporaron por primera vez mediciones físicas y bioquímicas durante la encuesta.  En el informe completo de la 4° ENFR se monitorea la evolución de los indicadores históricos de esta encuesta lo que resulta un importante insumo para fortalecer, priorizar y evaluar políticas públicas tanto en los ámbitos de decisión nacional como provinciales.

 
 
Publicado en Noticias
Jueves, 07 Septiembre 2017 14:14

El poder de las estatinas

Investigaciones anteriores habían demostrado el beneficio de las estatinas para reducir el colesterol alto y el riesgo de enfermedad cardíaca entre las diferentes poblaciones de pacientes. Ahora, un equipo de investigadores dirigidos por el profesor Kausik Ray, de la Escuela de Salud del Imperial College London, en Reino Unido, acaba de demostrar que 40 miligramos diarios de pravastatina, un tipo relativamente débil de estatina, redujo las muertes por enfermedades cardíacas en un grupo específico de personas.

 

“Por primera vez, mostramos que las estatinas disminuyen el riesgo de muerte en este grupo específico de personas que parecen estar en gran parte saludables excepto por niveles muy altos de LDL, lo que legitima las directrices actuales que recomiendan tratar a esta población con estatinas”, afirma el profesor Ray.

Además, los hallazgos desafían las pautas actuales en pacientes más jóvenes con LDL, para los que, de entrada, no se recomienda este fármaco. Por el contrario, los autores señalan que incluso aquellos individuos con colesterol ligeramente elevado corren mayor riesgo a largo plazo de enfermedad cardíaca, y que la acumulación de modestas reducciones de LDL con el tiempo se traducirá en grandes beneficios de mortalidad.

El profesor Ray añade: “Nuestros hallazgos proporcionan la primera prueba basada en evidencia para apoyar las pautas para el tratamiento de pacientes con LDL por encima de 190mg/dl y sin signos de enfermedad cardíaca. También sugieren que debemos considerar la prescripción de estatinas a individuos con colesterol elevado en niveles superiores a 155 mg/dl”.

Este trabajo, que se publica en Circulation, es la continuación de un estudio de 5 años de 1995 en el que los investigadores observaron los efectos a largo plazo de las estatinas en los pacientes del ‘West of Scotland Coronary Prevention Study’ (WOSCOPS). Los investigadores tuvieron en cuenta esos y siguieron a los pacientes durante otros 15.

La investigación WOSCOPS proporcionó la primera evidencia concluyente de que el tratamiento de LDL alto en hombres con pravastatina durante cinco años reduce significativamente el riesgo de ataque cardíaco o muerte por enfermedad cardíaca en comparación con el placebo. Posteriormente, se establecieron las estatinas como el tratamiento estándar para la prevención primaria en personas con niveles elevados de colesterol.

El estado de LDL, importante factor de riesgo

Ahora, los científicos han completado análisis de seguimiento de 15 años de 5.529 hombres, incluyendo 2.560 con colesterol LDL por encima de 190 mg/dl de los 6.595 originales, elegidos porque no tenían evidencia de enfermedad cardíaca al comienzo del presente estudio. Los participantes tenían entre 45 y 64 años. Durante el ensayo inicial de 5 años se les administró pravastatina o placebo y una vez que el ensayo terminó, los participantes volvieron a sus médicos de atención primaria, y se les siguió durante un periodo adicional de 15 años.

Los 5.529 hombres se dividieron en dos grupos: aquellos con LDL elevado (entre 155 y 190mg/dl) y aquellos con LDL muy alto (por encima de 190mg/dl). El nivel “ideal” estándar de LDL para los pacientes de alto riesgo es inferior a 100mg/dl, pero esto varía dependiendo de los factores de riesgo individuales.

Los investigadores descubrieron que la administración de pravastatina a los hombres con LDL muy alto redujo las tasas de mortalidad de 20 años en un 18%. Las estatinas también disminuyeron el riesgo global de muerte por cardiopatía coronaria en un 28% y redujeron el riesgo de fallecimeinto por otras patologías cardiovasculares en un 25% entre las personas con colesterol LDL muy alto.

El seguimiento de 15 años también significó que los investigadores podían comparar el riesgo predicho original de los pacientes de la enfermedad cardiaca con el riesgo real observado. De acuerdo con las ecuaciones de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, el 67% de los pacientes incluidos en el estudio WOSCOPS con LDL por encima de 190 mg/dl tendría menos de un 7,5% de riesgo de enfermedad cardiaca en el décimo año y, por lo tanto, no habría sido tratado con estatinas en función de ese riesgo.

Sin embargo, este nuevo análisis muestra que, de hecho, este grupo registraba un riesgo del 7,5% en el quinto año, lo que significaba que su riesgo a diez años era del 15%. Después de la terapia con estatinas, el riesgo de este grupo en diez años se redujo en comparación con aquellos que recibieron placebo durante el ensayo.

Los autores consideran que sus conclusiones proporcionan la primera prueba aleatoria directa del ensayo para confirmar que las pautas actuales deben permanecer como están para aquellos que presentan LDL muy alto y los que tienen niveles de LDL por encima del umbral de 190mg/dl pueden considerarse para recetarles la terapia con estatinas sin la evaluación del riesgo, ya que el LDL elevado proporciona suficiente riesgo por sí mismo.

El profesor Ray subraya: “Ésta es la evidencia más fuerte de que las estatinas reducen el riesgo de enfermedades del corazón y la muerte en los hombres con LDL elevado. Este estudio confirma el estado del LDL como un importante factor de riesgo de enfermedad cardíaca y sugiere que incluso modestas reducciones de LDL pueden ofrecer beneficios en la mortalidad a largo plazo. Nuestro análisis establece firmemente que el control del LDL con el tiempo se traduce en menos muertes en esta población”.

Fuente:

Jano OnLine – España 
Publicado en Noticias
Jueves, 24 Agosto 2017 14:01

Doble función

Científicos de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos, han descubierto recientemente que una variante genética que afecta a los niveles de colesterol podría aumentar el riesgo de contraer fiebre tifoidea. También mostraron que un fármaco común para bajar el colesterol (ezetimiba) podría proteger al pez cebra contra la ‘Salmonella Typhi’, que provoca una fuerte infección. Los hallazgos, que se detallan en un artículo publicado este lunes en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, dan una idea de los mecanismos que rigen la susceptibilidad humana a las enfermedades infecciosas. También apuntan a posibles vías para proteger a aquellos que son más vulnerables a patógenos como la bacteria Salmonella, que secuestran el colesterol para infectar las células huésped. “Éste es sólo el primer paso -afirma el autor principal del estudio y profesor asistente de Genética Molecular y Microbiología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke, Dennis C. Ko,-. Tenemos que probar este enfoque en diferentes organismos modelo, como los ratones, y probablemente con diferentes patógenos, antes de que podamos considerar la adopción de esta en la clínica. Lo que es tan emocionante es que nuestro estudio proporciona un plan para combinar diferentes técnicas para entender por qué algunas personas son más susceptibles a las enfermedades que otras y qué se puede hacer al respecto”. No siempre se puede saber si alguien se mantiene sano debido a su constitución genética o falta de exposición A finales del siglo pasado, la inmigrante irlandesa Mary Mallon ganó el nombre de “Tifóide María” después de que enfermó a más de 50 personas en la ciudad de Nueva York. Mallon aparentemente era inmune a las bacterias que llevaba y muchas personas que entraron en contacto con el patógeno nunca contrajeron la enfermedad. ¿Qué los hizo diferentes? Ko ha estado intrigado con esta cuestión, pero tratar de explicar las diferencias entre las personas cuando se trata de la susceptibilidad a enfermedades infecciosas puede ser difícil: no siempre se puede saber si alguien se mantiene sano debido a su constitución genética o falta de exposición e incluso cuando todo el mundo ha estado expuesto, son innumerables otros factores ambientales que entran en juego. Un solo nucleaótido, asociado con nivel de invasión bacteriana Así que en lugar de dejar que el mundo real ejecute el experimento, Ko y su equipo utilizaron cientos de líneas celulares de voluntarios humanos sanos y los expusieron a la misma dosis exacta de ‘Salmonella Typhi’, que había sido señalizada con un marcador fluorescente verde. A continuación, buscaron las diferencias genéticas que distinguen las células que tenían mayores tasas de invasión bacteriana de las que no las tenían. Los investigadores encontraron que un solo nucleótido de ADN en un gen llamado VAC14 se asoció con el nivel de invasión bacteriana en las células. Cuando bloquearon el gen, las células fueron invadidas más fácilmente y más células brillaron intensamente con las bacterias verdes. También descubrieron inesperadamente que aquellas células más susceptibles presentaban niveles más altos de colesterol, un componente esencial de las membranas celulares a las que se une ‘Salmonella’ para invadir células huésped. Ko quería ver si esta diferencia genética era relevante para la población humana. Al mirar a través de la literatura científica, decidió llegar a una investigadora que trabaja en Vietnam, la doctora. Sarah Dunstan, que había estado estudiando la fiebre tifoidea en ese país. Cuando Dunstan probó ADN de sujetos en un grupo de mil vietnamitas, la mitad de los cuales tenía fiebre tifoidea y la mitad de los cuales no estaban infectados, descubrió que la variante del gen VAC14 se vinculaba con un riesgo moderadamente elevado de fiebre tifoidea. Descubrir el mecanismo fue importante porque mucha gente toma fármacos para bajar el colesterol El siguiente paso fue investigar si había una manera de corregir esa susceptibilidad. “Descubrir el mecanismo fue importante porque mucha gente está tomando fármacos para bajar el colesterol, especialmente las estatinas para el colesterol alto -dice Ko-. Nos preguntamos si podrían administrarse medicamentos similares para reducir el riesgo de infección por ‘Salmonella”. La estudiante graduada en el laboratorio de Ko y autora principal del estudio, Mónica Álvarez, tenía alguna experiencia trabajando con el pez cebra, así que decidieron comenzar allí. Esta investigadora añadió un fármaco para reducir el colesterol (ezetimibe) a su agua y luego inyectó en el pescado ‘Salmonella Typhi’, descubriendo que los animales tenían más probabilidades de eliminar las bacterias fuera de su sistema y sobrevivir. Ahora, los autores planean realizar experimentos similares en ratones y posiblemente intentar estudios retrospectivos en seres humanos que ya están tomando medicamentos para reducir el colesterol. El objetivo será explorar si el enfoque puede proteger contra otras enfermedades infecciosas y ya han examinado otros patógenos que se sabe que dependen de colesterol en algún momento durante la infección. “Nuestro enfoque genético humano basado en células es una forma de conectar la biología celular con la enfermedad humana -subraya Ko-. Al descubrir el mecanismo, es posible descubrir posibles estrategias terapéuticas que no imaginamos cuando sólo miramos el gen”.
 
 
Fuente: 20 Minutos – España
Publicado en Noticias