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La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por presentar niveles aumentados de azúcar en sangre (glucemia). Puede afectar cualquier parte del cuerpo, incluida la piel. Uno de los síntomas más frecuentes asociados, es la resequedad de la misma, por lo que pueden aumentar los riesgos de lesiones o de infección. 

 

Para quienes manifiestan esta patología, Dermaglós, presenta un nuevo producto con exclusiva fórmula destinada al cuidado de la piel sana: Dermaglós Emulsión Piel del Diabético*. La misma, otorga máxima hidratación y suavidad a la piel sana, contiene una combinación de hidroxietil urea, aceite de rosa mosqueta, castaño de indias y componentes antiglicantes que le dan a la piel una hidratación altamente eficaz, ya que disminuye la resequedad especialmente en codos y pies. Un aliado perfecto para el cuidado de la piel.

 

Su formulación está compuesta por:

  • Componentes antiglicantes: previenen y revierten el proceso de glicación, protegiendo a la piel de la unión de glucosa a las proteínas. La glicación es un proceso que se acelera en las personas diabéticas
  • droHixietil urea: disminuye la resequedad cutánea previniendo grietas y mantiene una hidratación prolongada por 24 hs.
  • Alantoína y Aceite de rosa mosqueta: ayudan a estimular la cicatrización cutánea.
  • Castaño de indias: ayuda a descongestionar los vasos sanguíneos y tiene propiedades antiinflamatorias.

    La importancia de la hidratación de la piel en pacientes diabéticos. La elevación en el nivel del azúcar o glucosa en la sangre hace que la piel pierda hidratación, se reseque y tenga más riesgos de lesionarse e infectarse. “Algunos de los principales problemas de la piel de los pacientes con diabetes es la resequedad, la picazón y la aparición de grietas cutáneas que, de no ser tratadas a tiempo, pueden derivar en infecciones con bacterias y/o con hongos. Además, otros efectos de la enfermedad en la piel, pueden ser dermopatía diabética, necrobiosis lipoídica diabética, ampollas diabéticas y xantomatosis eruptiva. Para prevenir este tipo de problemas, es importante recomendar al paciente que mantenga su piel hidratada varias veces -2 o 3- al día utilizando una emulsión en la piel sana para mantenerla suave y elástica”, sostiene Dra. Bárbara Daniela Díaz, médica especialista en cirugía plástica, quemaduras y en flebología y linfología, M.N. 100.905, M.P. 225.885. 

    Cómo cuidar la piel de una persona con diabetes

    • Baños cortos de no más de 10 minutos, con agua tibia y con jabón sin perfume para evitar que la piel se reseque. Secar con cuidado, prestando atención a las zonas de pliegues.
    • Cuidado especial de los pies: Cortar las uñas en forma recta para evitar heridas. Si hay problemas acudir a un médico. Usar calzado amplio y cómodo para reducir la aparición de callosidades o rozaduras.
    • Es importante aplicar una emulsión hidratante, con propiedades antiglicantes varias veces al día.

     

    Información complementaria

     

    La Diabetes y Piel. La Diabetes Mellitus es una enfermedad metabólica, caracterizada por un nivel alto de glucemia (azúcar en la sangre) en forma crónica, que se asocia a un envejecimiento prematuro y acelerado, tanto de la piel como de órganos internos.

    Es muy frecuente que las personas con diabetes tengan en algún momento en la vida una afección a la piel causada o afectada por la enfermedad. De hecho, a veces tales problemas son el primer indicio de que la persona tiene diabetes.

    Afortunadamente, es posible prevenir fácilmente la mayoría de las afecciones de la piel si se detectan a tiempo. Algunos de estos problemas son trastornos de la piel que cualquier persona puede tener, pero en las personas con diabetes, son más comunes.

     

    ¿Qué es la glicación? El aumento persistente de la glucosa en sangre acelera la unión entre azúcares y las proteínas, los lípidos y los ácidos nucleicos produciendo modificaciones estructurales en el cuerpo. Estas uniones se denominan glicación.

    La hiperglucemia es considerada hoy como un factor patogénico fundamental del desarrollo de las complicaciones neurovasculares diabéticas y, específicamente, desempeña un papel preponderante en el fenómeno de la glucosilación no enzimática y la formación de productos finales de la glucosilación avanzada.

    Además de la formación endógena, actualmente se reconocen fuentes exógenas de productos de glicación avanzada como lo son la dieta, especialmente alimentos procesados y el humo del tabaco.

    Se ha comprobado que estos procesos bioquímicos de glicación avanzada se encuentran acelerados en los pacientes diabéticos, como resultado de la hiperglicemia crónica y el incremento del estrés oxidativo.

    La glicación ocurre en mayor medida con las proteínas, pero también puede suceder con otras biomoléculas que presentan grupos aminos como los lípidos y ácidos nucleicos, que tienen la capacidad de reaccionar con el grupo aldehído de la glucosa.

    La GNE del colágeno, una proteína estructural de la piel de bajo recambio, resulta en la formación del colágeno-AGE o colágeno glicosilado, que es distinto gracias al aumento del entrecruzamiento y disminución de la solubilidad.

    Se alteran sus propiedades mecánicas, con pérdida de la elasticidad y fuerza tensora al mismo tiempo que se incrementa la rigidez, lo que determina la pérdida de su funcionalidad. Todos estos cambios de las características del colágeno lo hacen más resistente a la digestión por colagenasas, por lo cual en vez de degradarse como es natural, se acumula y origina el engrosamiento cutáneo, que es una de las complicaciones de la diabetes de larga evolución.

     

    ¿Qué sucede con la glicación en la piel?

    La glicación del colágeno, una proteína estructural de la piel de bajo recambio, genera colágeno glicosilado, que se hace diferente, por su unión a los azúcares: alteran sus propiedades mecánicas: pérdida de la elasticidad y fuerza tensora con aumento de la rigidez, lo que determina la pérdida de su funcionalidad.

    Todos estos cambios de las características del colágeno lo hacen más resistente a la transformación, por lo cual en vez de degradarse como es natural, se acumula y origina el engrosamiento cutáneo, que es una de las complicaciones de la diabetes de larga evolución.

    En la piel, la insulina participa en varios procesos cutáneos importantes como el crecimiento y diferenciación de los queratinocitos, la reparación de heridas, etc. un colágeno glicosilado,

    menos soluble, es decir, colágeno envejecido.

    Los cambios clínicos cutáneos más importantes son: mayor sequedad y descamación de la piel, menor laxitud, arrugas, adelgazamiento de la piel, pérdida de la luminosidad una variedad de tumores benignos como angiomas rubí, queratosis seborreicas, etc.

     

    Estos compuestos de glucosa y proteína se estabilizan dando lo que se llama “productos Amidori” esta transformación favorece la aparición de radicales libres, acelerando el proceso de envejecimiento de la piel.

     

    Asesoró

    Dra. Bárbara Daniela Díaz, Especialista en cirugía plástica, quemaduras y en flebología y linfología.

    Unidad de Quemados del Hospital Ricardo Gutiérrez. Consultora en heridas PAMI.

    M.N. 100.905, M.P. 225.885

     

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