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Jueves, 28 Mayo 2020 14:51

Su farmacia ¿está realmente bien asegurada ?

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Lic. Omar Fabio Molea.   Licenciatura en Seguros (U.A.D.E)   Productor-Asesor de Seguros - Mat.Prof.43.087 Lic. Omar Fabio Molea. Licenciatura en Seguros (U.A.D.E) Productor-Asesor de Seguros - Mat.Prof.43.087

Contar con un buen seguro en la farmacia no sólo representará una tranquilidad ante cualquier siniestro, sino que también protegerá años de esfuerzo y capital invertido.

En diálogo exclusivo con Revista dosis, el Licenciado en Seguros Omar Fabio Molea, explica los beneficios de contar con un seguro que realmente responda a las demandas que podrían presentarse.

 

 

En los más variados ámbitos, los Productores-Asesores de Seguros solemos escuchar un conocido latiguillo:

 

“…los seguros son todos buenos, pero a la hora del siniestro aparece la letra chica y ahí comienzan los problemas!”

 

Sin ningún ánimo de defender a las compañías de seguros, quiero decir que la “letra chica” no aparece por arte de magia luego de ocurrido un desagradable evento, sino que ¡siempre estuvo ahí, desde el día en que se emitió la póliza !!!, asegura.

 

Lo importante entonces, será conocer ahora los alcances del seguro que ampara a su farmacia, ya que una vez acontecido el siniestro, será imposible efectuar ajustes y/o modificaciones retroactivas, corriendo así el riesgo de sufrir un enorme deterioro del patrimonio que tantos años costó construir, pudiendo incluso el siniestro llegar a provocar el cese definitivo de la actividad misma.

 

Concentrémonos pues, en algunos puntos importantes a tener en cuenta acerca del SEGURO que cubre su farmacia.

 

 

  • INFLACIÓN:

 

Hay dos alternativas relativamente eficientes para compensar el efecto de la depreciación de la moneda sobre sus coberturas:

 

  1. Incluir en póliza una adecuada Cláusula de Ajuste Automático ó Cláusula de Estabilización (se sugiere convenir la aplicación de un índice específico de la actividad, en lugar del IPIM ó del IPC que generalmente se utilizan)

 

  1. Establecer las Sumas Aseguradas en U$S Dólares EEUU (se cobra y se paga en Pesos, al cambio BNA Tipo Vendedor y sin impuesto).

 

 

Dado que estas pólizas se emiten por el término de un año, el flagelo inflacionario puede corroer considerablemente, al momento del siniestro, las sumas aseguradas que se determinaron en pesos nominales al momento de la contratación del seguro.

 

En el caso específico de la Cobertura de Responsabilidad Civil, la única alternativa que lo protege de la inflación en el período “post-siniestro” (un juicio puede durar muchos años) es determinar Suma Asegurada en U$S Dólares EEUU.

 

  • “LUCRO CESANTE”:

 

Muchas veces, las pérdidas materiales directas provocadas por un siniestro, no son tan abultadas como sí lo son los daños consecuenciales, es decir, las pérdidas provocadas por la interrupción de la explotación económica a causa de un siniestro cubierto por el contrato.

 

Por ello, es muy importante que la póliza incluya la Cláusula de Pérdida de Beneficio Bruto. Este concepto es mucho más amplio aún que el Lucro Cesante, ya que ampara no solo el Beneficio Neto que dejará de percibir la firma como consecuencia del siniestro, sino que además la póliza cubrirá los Gastos Fijos que se deban soportar mientras se realiza la reparación, reconstrucción y/o reposición de los daños producidos. Lo ideal es que dicha cobertura adicional “se dispare” a consecuencia de cualquier siniestro cubierto por la póliza y no solo a causa de incendio como en general se ofrece. Además, y en relación a lo expuesto en el punto 3), sería perfecto que cubra bajo la modalidad “a Primer Riesgo Absoluto” y no “a prorrata” como operan la mayoría de estas cláusulas.

 

 

  • INFRASEGURO:

 

Controle que las Sumas Aseguradas para cada riesgo sean realmente suficientes, muy especialmente en las coberturas de Incendio, dado que éstas suelen otorgarse casi siempre bajo la modalidad a Prorrata, lo cual puede ser muy peligroso si al momento de un siniestro parcial dichas sumas aseguradas son inferiores al “valor real” de los bienes asegurados, ya que, aunque la suma asegurada sea superior al monto del siniestro, la aseguradora solo indemnizará en la misma proporción que existía entre la suma asegurada y el valor real de los bienes asegurados. En este caso el asegurado deberá soportar importantes “quitas” por “infraseguro”.

 

Por ende, para evitar esos inconvenientes, en las coberturas “a prorrata”, las sumas aseguradas nunca deben ser inferiores al “valor real de los bienes asegurados”.

 

Otra forma de evitar tales “quitas”, quizás la ideal, es contratar bajo la forma “a Primer Riesgo Absoluto” y no “a prorrata”, pero muy pocas compañías ofrecen esa alternativa para las coberturas de INCENDIO en locales comerciales.

 

 

  • DAÑOS DE LA NATURALEZA:

 

Estos riesgos tienen baja frecuencia, pero la mayoría de ellos pueden resultar de muy alta intensidad. Creo que casi todos recordamos el desastroso Vendaval del 04/04/12 o las gravísimas Inundaciones ocurridas en la zona de La Plata un par de años después, o la enorme e imprevista Granizada que cayó sobre Ciudad de Buenos Aires al año siguiente, etc.. Supongo que no hacen falta más ejemplos de las enormes pérdidas a las que nos puede someter el creciente cambio climático.

 

Entonces, es vital contar con Cláusulas de Coberturas Adicionales tales como: “Huracán, Vendaval, Ciclón y Tornado” + “Granizo” + “Inundación” + “Terremoto”,  etc.

 

 

  • COBERTURAS COMPLEMENTARIAS:

 

Existen ciertas coberturas complementarias que conviene agregar a la póliza, ya que las mismas son de ínfimo o nulo costo y hacen que, ante un siniestro, el asegurado quede resarcido lo más íntegramente posible.

 

Ejemplos: “Cláusula de Reconstrucción a Nuevo”, “Remoción de Escombros”, “Gastos Extraordinarios”, “Bienes Recientemente Adquiridos”, “Refacciones y Ampliaciones”, “Honorarios Profesionales”, “Reconstrucción de Documentos”, etc.

 

 

  • COBERTURAS MENORES:

 

Además, hay algunos riesgos de menor exposición pero que no dejan de ser importantes en una farmacia, como por ejemplo: “Falta de Frío” (cubre la pérdida de vacunas o medicamentos refrigerados), “Daños por Agua al Contenido” (por rotura de cañerías o tanques), “Valores en Tránsito”, “Rotura de Cristales y Carteles”, etc.

 

 

  • CLÁUSULA DE MEJORAS O MEDIDAS DE SEGURIDAD:

 

Muchas veces la aseguradora cubre ciertos riesgos pero en forma condicional, es decir, insertando en póliza alguna Cláusula de Mejoras o Cláusula de Medidas Mínimas de Seguridad. Por ejemplo en el caso de las coberturas de Incendio es habitual que se exijan los Matafuegos Reglamentarios o, para comercios de gran envergadura, detectores de humo, sprinklers, etc. Para las coberturas de Robo muy frecuentemente se  exige Alarma ó Alarma con Monitoreo e incluso, en pólizas de Sumas Aseguradas muy elevadas, también Guardia Armado. Cuando ocurre un siniestro y éste fue provocado o favorecido por el incumplimiento de dichas medidas de seguridad o de dichas mejoras, la aseguradora lo rechazará. Es indispensable por lo tanto, conocer y corroborar que se cumplan tales exigencias de póliza para evitar la pérdida de la indemnización una vez ocurrido el daño.

 

 

  • ASESORAMIENTO PROFESIONAL ESPECIALZADO:

 

Así como la comercialización de medicamentos debe ser supervisada por el profesional farmacéutico, en el caso de Seguros, es indispensable contar con el asesoramiento de un Productor-Asesor de Seguros especializado que diseñe la póliza a medida, seleccione la aseguradora adecuada y acompañe al asegurado durante toda la vigencia del contrato. Recuerde que este gran valor agregado no tiene costo adicional.

 

 

*Lic. Omar Fabio Molea.

 Licenciatura en Seguros (U.A.D.E)

 Productor-Asesor de Seguros - Mat.Prof.43.087

 www.molea.com.ar

 

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