Hoy en Revista Dosis

España elabora un mapa de los farmacéuticos que implantaron servicios de AP

Valora este artículo
(0 votos)

Tener una baja densidad poblacional por paciente, trabajar de forma presencial en el centro de salud y tener acceso al historial clínico son tres pilares básicos para que los casi 700 farmacéuticos de Atención Primaria que hay en España desarrollen los 145 servicios que figuran en su cartera (distribuidos en siete ámbitos). Sin embargo, su nivel de implantación es desigual por autonomías. Por ello, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap) está elaborando un mapa de servicios por comunidades, así como una estimación de recursos mínimos y costes necesarios para implantarlos.

Galicia, Extremadura, Madrid y Baleares son las comunidades más avanzadas, con un modelo más parecido al de Reino Unido, donde la ratio poblacional es de un farmacéutico por cada 30.000 habitantes. En el extremo contrario se encuentran Murcia y La Rioja, según detalla Sefap.

Actividad clínica

Una baja proporción poblacional facilita el desarrollo de los servicios, como explica María Ángeles Cruz Martos, vicepresidenta de Sefap. “También ayuda mucho que el farmacéutico de AP esté en el centro de salud, como en Galicia y Extremadura. Eso le permite realizar actuaciones directamente con el paciente. Precisamente una de las líneas a potenciar es la primera que figura en nuestra cartera: actividad clínica y asistencial centrada en el paciente (engloba 27 servicios)”, explica. Y añade que justo este área es “el que necesita más recursos. Implica más costes iniciales (que estamos analizando), reinvertidos después en la sociedad”.

Sin embargo, Cruz Martos piensa que “el cuerpo de servicios es bastante común en las comunidades y la cartera recoge servicios de los que nos consta que hay farmacéuticos realizándolos. Otra cosa es que pueda variar el enfoque. Al final, el trabajo se define en función de las necesidades; ahora hay mucha patología crónica y de población mayor, que hace que los servicios se tengan que adaptar. Nuestro objetivo es acceder a la población para revisar la medicación y detectar posibles errores, como en Reino Unido”.

Por ello, Cruz Martos subraya que Galicia y Extremadura han sido “dos comunidades visionarias”, mientras que en la mayor parte de las autonomías este profesional está ubicado donde están las direcciones asistenciales.

El acceso a la historia clínica también es fundamental, y en este aspecto también hay desigualdad autonómica, “aunque la mayoría tiene acceso, pero ha sido más lento y no se ha producido hasta hace unos pocos años”. Por ello no han podido centrarse tanto en análisis de resultados de salud, pero “este acceso es muy necesario para la revisión de tratamientos a pacientes concretos, bien directamente, como en Galicia, o de manera parcial en casi todas las autonomías, sin tener al paciente delante, muchas veces a requerimiento del propio médico, a quien le enviamos los datos”. Y pone el ejemplo de tener que identificar a pacientes por una alerta de seguridad de un fármaco. “Esto responde a una necesidad concreta, pero luego hay revisiones globales”, resume.

Rosa Castelo, vocal de Atención Primaria del COF de La Coruña, explica a CF que en Galicia hay 68 farmacéuticos de AP en centros de salud (aparte, hay 13 en otras dependencias, según Mercedes Pereira, de Sefap Galicia). Pero la ratio poblacional varía por zonas, de modo que a mayor ratio, mayor dificultad para desarrollar servicios. “Yo trabajo en un área rural y de costa, en Ribeira, donde la ratio es de unos 38.000 habitantes. En Santiago está también entre 35.000 y 45.000, pero en las zonas urbanas es mayor, entre 50.0000 y 60.000 habitantes por farmacéutico”.

Por ello, explica que “Galicia no desarrolla todos los servicios, pero sí la mayoría. Trabajamos sobre todo como farmacéuticos clínicos, y más en centros pequeños. Formamos parte del equipo asistencial, tomando decisiones clínicas y dando continuidad a la atención farmacoterapéutica, en programas de conciliación de medicación… No trabajamos tanto el coste racional del medicamento”.

En Extremadura cuentan con 113 y sus funciones son “las correspondientes a técnico del medicamento con competencia en el uso racional del medicamento y en el seguimiento farmacoterapéutico del paciente y de técnico en salud pública”, según explica la Consejería a CF.

Visados

Comenta que tienen una estrecha relación tanto con farmacéuticos de hospital como de oficina de farmacia en temas como la homologación sanitaria de recetas o visados. “Nos da mucha visibilidad. Tenemos mucha comunicación con el farmacéutico de hospital en fármacos de distintas patologías (antiagregantes, anticoagulantes…)”, señala. Y añade: “Casi todos estos fármacos son de dispensación en botica, pero si hay alguna indicación fuera de ficha técnica, se dispensa en la farmacia del hospital”.

A nivel nacional, Cruz Martos cree vital desarrollar actividades de educación para la salud en los centros de AP, como los talleres que imparten en Madrid. “La población no sabe que estamos ahí y podemos ayudarles”, subraya.

Fuente: Correo Farmacéutico – España

Visto 201 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.