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Viernes, 29 Diciembre 2017 14:44

Cómo evitar la diarrea en niños

Se trata de la segunda causa más frecuente de muerte por infecciones a nivel mundial en niños menores de cinco años: cada año fallecen alrededor de un millón y medio de niños. En países desarrollados, sólo el 39% de los niños recibe el tratamiento adecuado.

“Se considera que un niño tiene diarrea cuando va más veces al baño de lo normal y sus evacuaciones son más acuosas, y en algunos casos puede presentar fiebre o vómitos”, afirma el doctor Fernando Ariel Burgos, médico pediatra del Hospital Austral. Por lo general, la diarrea en un niño se puede controlar y mejorar en unos días; pero si no se trata adecuadamente, puede provocar graves consecuencias como la deshidratación y en algunos casos hasta la muerte. Según un informe de la UNICEF, la diarrea sigue siendo la segunda causa más frecuente de muerte por infecciones a nivel mundial en niños menores de cinco años, y cada año causa la muerte de alrededor de un millón y medio de niños.

El 90% de los casos pediátricos de diarrea son causados por virus. El rotavirus es el mayor agente al representar entre el 40 y 60% de todos los episodios de diarrea, en especial en niños de 24 meses. A la diarrea provocada por rotavirus se la denomina “aguda” y es responsable de la internación de unos 20.000 niños cada año y de la muerte de uno cada tres días.

 

 

Ojos bien abiertos

En esta como en tantas otras patología el farmacéutico tendrá la tarea de prestar atención a los síntomas para orientar hacia los consejos que aporten solución.

Los signos de alarma serán observar si el niño llora sin lágrimas, tiene los ojos hundidos, mucha sed, la boca seca, sangre en las evacuaciones y/o vomita constantemente; en ese caso la indicación inmediata será acudir de inmediato a la sala de urgencias ya que es posible que esté deshidratado.

La deshidratación es la complicación de la diarrea que causa más problemas y a la que hay que poner más atención. Básicamente, un niño se deshidrata cuando no tiene en su cuerpo la cantidad de agua suficiente. En este caso, es recomendable su rehidratación oral. Otra práctica recomendable y que reduce en un 40% las posibilidades de contraer la enfermedad diarréica, es el lavado de manos.

 

 

Las consecuencias

El desequilibrio en la flora intestinal provocado por la diarrea tiene consecuencias en todo el organismo: alteración del sistema inmune, baja absorción de nutrientes y reducción de la protección contra patógenos por lo que es fundamental su regeneración tanto durante la detección de la diarrea como luego del cuadro. Una alternativa natural para lograrlo es la administración de probióticos.

La palabra probiótico es el término que se emplea para denominar a microorganismos vivos o bacterias “amistosas”, que conviven en nuestro tracto intestinal en simbiosis con nuestro cuerpo. Cuando los probióticos son ingeridos en cantidades suficientes, tienen efectos beneficiosos sobre la salud, lo que va más allá de los efectos nutricionales convencionales. El pediatra afirma que hay muchos tipos de probióticos hechos a partir de alguna cepa de microorganismos, como lactobacilos, B. clausii y Saccharomyces; entre otros; y que en particular el Bacillus clausii mostró que es capaz de erradicar la infección por rotavirus (germen más habitual causante de gastroenteritis infecciosa en la edad pediátrica) acortando la duración de la diarrea.

En síntesis, “los probióticos son coadyuvantes de un tratamiento para la restauración de la flora intestinal. El Bacillus clausii demostró su seguridad y buena tolerabilidad en la evidencia y experiencia internacional”, concluye.

 

 

 

 

Manos limpias

Lavarse las manos con jabón es una de las maneras más efectivas, simples y económicas de prevenir enfermedades.  Los gérmenes existen en todas partes de nuestro entorno, puede haber más de 3000 en cada centímetro cúbico de un escritorio, sobre los teclados de las computadoras y en los picaportes. Ciertos virus pueden sobrevivir hasta más de veinte minutos en la superficie de los objetos.

Tocarse la nariz o frotar los ojos con las manos, son acciones que lastiman la mucosa y ayudan a los gérmenes que se encuentran en las manos a circular. Para evitar enfermedades a causa de tales invasores, se debe enseñar a lavar las manos con frecuencia y de manera adecuada.

Recomendar lavarse las manos después de usar el baño y antes de tocar alimentos, ya sea para cocinarlos o para comer.  También en las siguientes situaciones: 

 

Antes

  • de tocar a un bebé
  • de ingerir una comida rápida en la escuela o en otro lugar
  • de tocarse los ojos, la nariz o la boca
  • de visitar a alguien enfermo o curar una herida

 

 

Después

  • de sonarse la nariz, estornudar, toser o tocarse los ojos
  • de tocar la basura, animales o manipular sus excrementos
  • de jugar en el patio o en la plaza, andar en bicicleta, hacer deportes o gimnasia
  • de tocar objetos o superficies que fueron usadas por muchas personas (dinero, teclado de computadora, teléfono, escritorios, etc.)
  • de viajar en transporte público o asistir a lugares como hospitales, escuelas, canchas, cines, clubes, etc.
  • de visitar a alguien enfermo o curar una herida
  • de tocar alimentos crudos, especialmente las carnes

 

La recomendación del lavado de manos es fundamental para prevenir enfermedades diarreicas, respiratorias, así como infecciones de la piel y de los ojos.

 

 

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